Miguel viajaba en el tren que iba detrás del que colisionó en Adamuz: «Podría haber sido yo»

El domingo por la tarde, a la altura de Adamuz (Córdoba), un tren de alta velocidad que cubría la ruta Málaga-Madrid salió de la vía y chocó contra otro convoy que viajaba de Madrid a Huelva. El siniestro dejó un trágico balance: al menos 40 muertos y más de un centenar de personas heridas.

Además de las víctimas mortales, hay 33 personas desaparecidas. Una tragedia que ha conmocionado a todo el país que ha tocado especialmente a Miguel, que viajaba en el siguiente tren al que colisionó en Adamuz.

Según nos cuenta, su tren e paró, se apagaron las luces y no tardaron en darles información de lo que había pasado. «Desde el principio nos decían lo que sabían, sin engañarnos», señala, «nosotros solo fuimos daños colaterales y damos gracias».

Por el momento no se sabe la causa que provocó el descarrilamiento. Las primeras hipótesis descartan un fallo humano, y desde Iryo han asegurado que el tren accidentado había pasado una inspección técnica apenas cuatro días antes del choque.

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