La provincia de A Coruña fue en 2025 el territorio gallego con mayor volumen de solicitudes de atención social, en un contexto de incremento generalizado de la demanda en toda la comunidad. Así lo refleja el balance anual del Departamento de Trabajo Social de la Fundación Amigos de Galicia, que cerró el ejercicio con un total de 13.612 atenciones sociales en Galicia dentro del Plan de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, de las que 5.066 se concentraron en la provincia coruñesa.
Desde la entidad señalan que durante el último año se detectó un aumento significativo de las solicitudes de ayuda, con especial incidencia de las personas en situación de calle, un colectivo que presenta elevados niveles de vulnerabilidad y serias dificultades de acceso a recursos básicos, sanitarios y administrativos. “En la provincia de A Coruña estamos atendiendo un incremento muy notable de situaciones de exclusión severa, con especial presencia de personas sin hogar, lo que obliga a reforzar tanto la atención inmediata como el acompañamiento social”, apuntan desde la fundación.
El Departamento de Trabajo Social desarrolló en la provincia actuaciones orientadas a la cobertura urgente de necesidades básicas, la orientación social y la derivación a recursos especializados, en coordinación con los servicios sociales municipales y otros dispositivos de atención a personas sin hogar. Estas intervenciones combinaron la atención inmediata —alimentación, higiene, vestimenta o apoyo material— con procesos de acompañamiento social, considerados clave para iniciar itinerarios de inclusión en personas con trayectorias prolongadas de exclusión.
Apoyo frente a situaciones extremas
La cobertura de necesidades básicas constituyó una de las líneas prioritarias de actuación. A lo largo de 2025, más de 140 familias recibieron mobiliario y electrodomésticos de primera necesidad, como camas, colchones, armarios, frigoríficos o lavadoras, para hacer frente a situaciones de exclusión residencial, realojos de urgencia o dificultades económicas extremas. En el ámbito de la vestimenta, se entregó ropa y calzado a 1.767 personas, una de las demandas más frecuentes detectadas por los equipos de Trabajo Social, especialmente entre menores y adolescentes.
El incremento de la demanda estuvo vinculado principalmente a la pérdida de vivienda, la precariedad laboral, la ruptura de redes familiares y la exclusión residencial, factores que afectan de manera significativa a la provincia de A Coruña. Las intervenciones se desarrollaron en distintos concellos, tanto urbanos como metropolitanos, con un impacto directo en la calidad de vida y el bienestar de las personas atendidas.
Ven necesario reforzar los recursos sociales
La labor del Departamento de Trabajo Social se completó con la coordinación con otros servicios de la entidad, como el servicio de orientación laboral, y con la colaboración con los servicios sociales municipales, con el objetivo de ofrecer una respuesta integral que combinase atención inmediata y acompañamiento hacia la inclusión social. El balance anual pone de manifiesto, según la fundación, la necesidad de reforzar los recursos sociales en un territorio donde la presión asistencial continúa en aumento.
Junto a la atención social, Amigos de Galicia desarrolló actuaciones en los ámbitos de la salud, la educación y el bienestar infantil. En materia sanitaria, se realizaron revisiones oftalmológicas a 90 menores, con la entrega posterior de gafas graduadas, y se facilitaron audífonos para mejorar la autonomía personal y la inclusión social. En educación, la campaña “En sus mochilas, su futuro” permitió la entrega de 1.249 mochilas con material escolar, además del apoyo en refuerzo educativo y la dotación de material informático para reducir la brecha digital.
Durante la campaña navideña, la iniciativa “Comparte Ilusión” hizo posible la entrega de 1.974 regalos a niños y niñas, y se financiaron campamentos deportivos para favorecer el acceso al ocio y al desarrollo personal. En situaciones de especial gravedad, la entidad asumió el pago de alquileres para evitar la pérdida de la vivienda habitual y facilitó material ortoprotésico, como camas articuladas y andadores, a personas en situación de dependencia.
Desde la fundación expresan su agradecimiento a las administraciones públicas, a los servicios sociales, a las empresas colaboradoras y a las personas donantes que hacen posible estas actuaciones. Muchas de ellas se enmarcan en las subvenciones con cargo al 0,7 % del IRPF de la Consellería de Política Social e Igualdade, un instrumento clave para garantizar la continuidad de los programas de lucha contra la pobreza y la exclusión social.
















