El Leyma Básquet Coruña vuelve a la pista este viernes para medirse al Fibwi Mallorca (20.45 horas, LaLiga+) con la dulce sensación del triunfo ante Alicante todavía en el cuerpo. Después de proclamarse campeón de invierno de la Primera FEB en el Pedro Ferrándiz, el cuadro naranja cierra la primera vuelta en casa, ante su gente, y consciente de que nada de lo que pase lo apartará de la cima. Aunque Carles Marco no quiere oír hablar de relajación. «Esperemos que no sea un partido trampa. Fibwi viene de ganar a Estudiantes y ha ganado ocho partidos jugando más fuera que en casa. No deberíamos confiarnos y menos jugando ante nuestra afición», señaló el técnico catalán en sala de prensa.
Fibwi no será un oponente sencillo. Más allá de sus números, con esas ocho victorias —algunas de mucho prestigio como la de Guipuzkoa o la de Estudiantes, la última—, el peligro del conjunto balear está en su rendimiento colectivo. «Es un equipo que juega muy coral. Tienen tres focos de atención con puntos, cuatro si al final recuperan a Capalbo, pero todos aportan. Vázquez, Bombino, Bracey, Aramburu, Smith, Scariolo… No será un partido de un determinado jugador. Se pasan bien el balón y juegan duro, hay que tener intensidad desde el primer minuto», indica el preparador naranja.
Marco considera que sus jugadores están «concienciados» de que será un duelo «complicado» y espera que cada uno de ellos «dé el 200%» sobre el parqué del Coliseum. «Estamos entrenando para llegar al fin de semana y competir al máximo nivel, tenemos que hacer las cosas lo mejor posible», apuntó. Con respecto al triunfo en Alicante, el técnico se mostró satisfecho, pero consideró que hay margen de mejora: «Hubo detalles buenos y malos. Tenemos que ser más consistentes en el rebote y en el uno contra uno, podemos hacerlo mejor defensivamente. En ataque, debemos perder menos balones y jugar con un poco más de ritmo, pero estamos trabajando día a día para ello, para ser cada vez mejores».
Todos disponibles antes del parón
Carles Marco podrá contar con todos sus efectivos frente al Fibwi, incluido un Jacobo Díaz que trata de coger el ritmo después de su lesión. «Está entrenando al 100%, pero todavía no está recuperado del todo. Le falta algo de fuerza en la pierna, sobre todo cuando tiene que hacer algún cambio de ritmo o alguna frenada, aunque poco a poco va mejor. Lo bueno es que no tiene dolor y puede entrenar con sus compañeros. Este viernes podrá ayudarnos», afirmó.
Jacobo Díaz, en el partido contra el Tizona Burgos. / Casteleiro
El compromiso frente a los baleares será el último duelo del Leyma en quince días, pues la liga descansa el próximo fin de semana. «A mí me gustaría jugar, porque eso significaría estar en la Final Four de la Copa, pero no ha podido ser», lamentó Marco. El técnico, eso sí, afronta la pausa como una oportunidad para cargar pilas y coger impulso ante lo que viene por delante en el calendario coruñés: «En el primer parón [en noviembre] estábamos más ahogados, éramos uno menos [no había llegado Mus Barro] y teníamos lesiones y jugadores tocados. Ahora estamos todos bien y no nos gusta mucho tener que parar, pero vamos a tomárnoslo como un reto más, porque después viene un mes de febrero muy exigente con 5 partidos en 20 días».













