Su nombre lleva en el primer plano musical español desde hace muchos años, cuando ella era todavía una niña y conquistó a medio país al ritmo de sus ‘gorilas‘. Poco a poco ha ido fraguando su carrera musical y la realidad es que ya acumula más de un millón de discos vendidos (sobre todo de su primer trabajo, ‘De pata negra’) y representó a España en la última edición de Eurovisión con un resultado no muy bueno, eso sí.
Ahora, la ‘diva salvaje’, Melody, ha confirmado un «concierto muy especial» en una localidad aragonesa que cuenta con alrededor de 1.000 habitantes y que celebra ahora en febrero por todo lo alto sus fiestas en honor a Santa Águeda, se trata del municipio zaragozano de Escatrón que ya ha anunciado la actuación para el próximo 7 de febrero en su pabellón municipal.
Las entradas para este concierto ya están a la venta a través de la web de Ibercaja a un precio de 25 euros (más dos euros de gastos de gestión).
Convertida en fenómeno masivo siendo apenas una niña, su trayectoria posterior ha estado marcada por la dificultad —y la persistencia— de crecer artísticamente sin desaparecer del todo del imaginario popular.
Su irrupción llegó en 2001 con ‘El baile del gorila’, un éxito descomunal que la situó en lo más alto de las listas y la convirtió en un icono infantil de principios de siglo. Su álbum debut, ‘De pata negra’, vendió cientos de miles de copias y tuvo una repercusión internacional poco habitual para una artista tan joven. Melody se convirtió entonces en un rostro omnipresente en televisión, festivales y programas familiares.
Tras varios discos en los años siguientes, Melody fue perdiendo presencia mediática, aunque nunca dejó de grabar música ni de actuar. En lugar de desaparecer, optó por una carrera menos visible pero constante. A sus más de dos décadas de carrera, Melody sigue siendo un ejemplo de resistencia en la industria musical: sin grandes campañas, sin el foco constante, pero sin rendirse. Y quizá ahí radique su verdadero mérito.














