Nueve meses de espera, y lo que falta, para un tratamiento que frene el dolor

Martín tiene nueve años y no puede jugar en el parque como el resto de niños de su edad. Difícilmente se expone al sol cuando cae el verano y desde hace unos años solo puede comer alimentos triturados porque las heridas internas que presenta son tan agresivas que solo tragar le produce dolor. Se calcula que como este menor de Torrevieja, en la provincia de Alicante hay una veintena de afectados por Epidermólisis bullosa, más conocida como piel de mariposa.

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