El Al-Ittihad es el equipo más histórico del fútbol saudí y el más seguido en Yeda. En sus oficinas, situadas en un céntrico barrio de la ciudad, trabajan alrededor de 40 españoles. Es uno de los cuatro clubes propiedad del PIF, el fondo de inversión de Arabia Saudí, que ejercen de punta de lanza para el desarrollo de la liga de fútbol, liderado por Benzema, Kanté, Fabinho o Danilo Pereira. Al frente del proyecto deportivo está Ramón Planes (Lleida, 1957), ex secretario técnico del Barça, que se embarcó en el proyecto hace dos años, dejando su puesto de director deportivo del Betis. Con motivo de la Supercopa, nos abre las puertas del cuartel general del Al-Ittihad, vigente campeón de liga y copa tras dos décadas de sequía.
¿Qué se encontró cuando llegó a Arabia Saudí?
Me encuentro lo que yo me esperaba y por lo que yo vine. Un proyecto con una expectación enorme y con unas expectativas enormes, pero en una fase muy virgen, todavía muy inicial, que había arrancado trayendo a grandes jugadores, a grandísimos nombres: Cristiano, Benzema, Kanté, Fabinho, Mahrez, Mané, Firmino… Ellos tienen una idea ambiciosa de colocar a la liga saudí entre las mejores del mundo y, además de los fichajes de jugadores, entendieron que rápidamente tenían que encontrar ejecutivos en todas las áreas para darle forma. Necesitaban mejorar su organización para poder darles a sus jugadores los mismos estándares que ellos se encuentran en Europa. En el Al-Ittihad recurrieron a mí y ahora somos 40 españoles en todo el club, que es gigante, creando una idea, un modelo, una referencia. El siguiente paso será construir una gran ciudad deportiva. Es un proyecto muy consistente.
Arabia Saudí tiene una idea ambiciosa de colocar su liga entre las mejores del mundo y, además de los fichajes de jugadores, entendieron que rápidamente tenían que encontrar ejecutivos en todas las áreas para darle forma
Ramón Planes, en la ciudad deportiva del Al-Ittihad, en Yeda. / SRV
Vamos, que esto no es China, donde la fiebre por las grandes inversiones en el fútbol se evaporó en pocos años, o Qatar o Emiratos, donde la inversión se realizó fuera del país.
No, no tiene nada que ver. A diferencia de otros países, con todos mis respetos, aquí hay una afición brutal, una pasión increíble por el fútbol. Piensa es que el país de la región que más veces ha jugado un Mundial. Cuando jugamos partidos de liga importantes, contra los grandes, metemos 58.000 personas en el estadio, con unos tifos espectaculares. En el mismo en el que jugaron Barça y Athletic con 50.000 aficionados en las gradas, nosotros atraemos más. Y el saudí entiende de fútbol. El otro día, en la semifinal, Pedri sale del campo y le ovacionan, pese a que no marcó ninguno de los cinco goles, pero saben reconocer el partidazo que hizo. El objetivo final de Arabia Saudí, más allá de otros proyectos que pueda tener, como el Newcastle, es convertir la liga saudí en una de las cinco mejores del mundo y eso se hace fichando grandes jugadores. Tú ahora ves un partido de los grandes y hay 16 internacionales en el campo.
Cuando jugamos partidos de liga importantes, contra los grandes, metemos 58.000 personas en el estadio, con unos tifos espectaculares. En el mismo en el que jugaron Barça y Athletic con 50.000 aficionados en las gradas, nosotros atraemos más
Los cuatro grandes clubs del país (Al-Ittihad, Al-Nassr, Al-Ahli y Al-Hilal) son propiedad del gobierno saudí. ¿Cómo se encaja eso con competir entre ustedes?
Pero cada uno tiene su directiva, tiene su presidente… Todo encaja con mucha más naturalidad de lo que parece, con mucha normalidad. Nosotros tomamos nuestras propias decisiones con nuestra junta directiva, no tenemos ningún problema. Evidentemente, hay una serie de procesos con el PIF [el fondo de inversión soberano que posee y financia estos clubes] y con la liga, en el que les informamos de nuestros movimientos. Pueden ofrecernos algún jugador, pero solo como oferta, si no nos interesa no le fichamos. No hay problema.
¿Qué dificultades propias del contexto saudí encuentra cuando quiere fichar un jugador de primer nivel?
Cada vez menos, porque es un proyecto que se está asentando con el boca a boca. Los grandes clubes saudíes ya tenemos bastantes jugadores internacionales que hacen de presciptores. Le pongo un ejemplo. Nosotros ya teníamos a Kanté y nos interesamos por Moussa Diaby, que estaba en el Aston Villa y también juega con Francia. Hablan en la selección y le cuenta que esta es una buena ciudad, que el nivel de la liga es bueno, que están creciendo la exigencia y la competitividad… Y acaba firmando. La mejor seña de esto es que ya hay muchos jugadores que están renovando sus contratos. Otros se van, claro, como Cancelo, pero eso también tiene una parte positiva, porque demuestra que los jugadores no vienen aquí a una jubilación dorada, que jugar en Arabia Saudí no les descarta para regresar en el futuro a la élite europea. Y más allá aún, nosotros estamos recibiendo ofertas de clubes europeos por nuestros jugadores. Cada vez más.

Karim Benzema y Cristiano Ronaldo, en un partido. / EPC
¿Usted también tuvo dudas?
Yo siempre he sido un todoterreno. Me apetecía mucho la experiencia, vivir desde dentro este proyecto de construir un gran campeonato, una gran liga. Me viene a venir a buscar el equipo de Benzema, uno de los top3 y tuve claro que no podía decir que no, que quería vivir esta experiencia. Suponía venir a contribuir en un país que claramente, lo puede ver todo el mundo que viene, se está abriendo al turismo, a la cultura, al deporte, que está invirtiendo mucho dinero. Se están abriendo al mundo y están intentando buscar gente que les dé conocimiento. Es lo más bonito que hay, venir a un sitio a implantar una manera de trabajar y de hacer las cosas, que es también colaborar con esa apertura tan positiva que está teniendo este país. Y me siento en uno de los mejores momentos de mi carrera. Yo he picado mucha piedra y ahora estoy disfrutando de una etapa que me está haciendo crecer profesionalmente.
Es lo más bonito que hay, venir a un sitio a implantar una manera de trabajar y de hacer las cosas, que es también colaborar con esa apertura tan positiva que está teniendo este país
¿Se cree que hubiera una oferta saudí de 300 millones de euros por Vinícius?
Pues no lo sé… Si me preguntas si veo a futbolistas top, en plenitud, como él o muchos otros, jugando en Arabia, te digo que sí. Pero sacar a un jugador como él del Madrid o a un Pedri del Barcelona no es nada sencillo. Ya no te hablo de un perfil como Lewandowski, que ya está en el tramo final, sino de los que están en su mejor momento. De este tipo de clubes, normalmente no te vas. Te tienen que echar.

Ramón Planes, a la izquierda, durante su etapa en el Barça. / Enric Fontcuberta / EFE
Hábleme del Barça de Flick.
Tiene que consolidar lo más difícil que hay en el fútbol, que es volver a ganar. Flick es un entrenador que le está dando mucho equilibrio al equipo, con una serie de parámetros que hacen que sea un equipo reconocible. Pero más allá de él, este Barça es el fruto de mucho trabajo de mucha gente. Los Araujo, los Pedri, la gente de La Masia que ha subido, el fichaje de Raphinha… Hay un grupo de jugadores muy homogéneo con un liderazgo desde el banquillo muy bueno. Se palpa que hay una gran conexión.
Pedri va a marcar una época en el fútbol español, será un firme candidato al Balón de Oro
Su insistencia por fichar a Pedri cuando trabajaba en el Barça parece que fue acertada.
El Barça no estaba acostumbrado a fichar un jugador de ese perfil, que no había jugado ni un minuto en Segunda. Me decían, «¿cómo vamos a pagar cuatro o cinco millones por este chico teniendo La Masia?». Pero yo tenía claro que Pedri era diferente y afortunadamente creyeron en mí. Creo que es un jugador que va a marcar una época en el fútbol español y que será un firme candidato al Balón de Oro.
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