El actual campeón del mundo de MotoGP, Marc Márquez, ha abierto una ventana a su vida personal, su identidad y sus decisiones fuera de los circuitos en una extensa entrevista con Ana Pastor en ‘El objetivo‘ de La Sexta.
El piloto de Cervera, que atraviesa una nueva etapa deportiva y vital, ha hablado con naturalidad sobre Cataluña, España, las banderas y su relación con los impuestos, temas que a menudo generan debate público alrededor de su figura.
Identidad dual sin complejos: “Me siento catalán y español”
Uno de los momentos más destacados de la entrevista ha llegado cuando Ana Pastor le ha preguntado por la naturalidad con la que alterna la bandera catalana y la española en los circuitos. Márquez ha respondido sin rodeos: “Estamos en libertad de expresión. Soy catalán, me encanta Cataluña, es de los mejores países para vivir porque tienes la montaña, el mar… y me encanta la gente catalana, pero soy español, me encanta España, el sur, Galicia… Me siento catalán y español”.
El piloto ha explicado que nunca ha vivido la identidad como un conflicto, sino como una suma. “No son incompatibles”, ha insistido. “Saco la bandera que siento en el momento”.
El uso de las banderas: contexto, emoción y espontaneidad
Márquez ha detallado cómo decide qué bandera ondear en cada carrera, un gesto que a menudo genera interpretaciones políticas que él asegura no buscar.
Ha recordado, por ejemplo, lo ocurrido en el circuito de Montmeló: “Aquí en Montmeló mi hermano cogió la bandera de Cataluña porque ganó, pero si no, estaba hablado que el que ganara la cogiera.”
Los pilotos españoles de MotoGP, Alex Márquez (izq.) y Marc Márquez (centro), celebran su primer y segundo puesto en el podio tras el Gran Premio de Cataluña de MotoGP en el Circuito de Barcelona Cataluña en Montmeló. / Siu Wu / EFE
En otros escenarios, como Jerez, la elección es distinta: “En Jerez salimos con la de España, y cuando vas por el mundo vas con la de España, porque es como realmente el fan te localiza.”
Incluso ha confesado que en Italia ha ondeado la bandera de Ducati para evitar polémicas: “También he sacado la bandera de Ducati en Italia por no sacar la del 93.”
Para Márquez, el gesto es puramente emocional: “Saco la bandera que siento en el momento.”
Cataluña como hogar: raíces y calidad de vida
Más allá de la simbología, Márquez ha dedicado varios minutos a hablar de su vínculo con Catalunya. Ha descrito su tierra como un lugar privilegiado para vivir y entrenar, y ha destacado la diversidad geográfica y cultural que, según él, la hace única.
“Catalunya es de los mejores países para vivir porque tienes la montaña, el mar… y me encanta la gente catalana».
El piloto subraya que su arraigo no es solo emocional, sino también práctico: su familia, su equipo de siempre y su entorno deportivo están allí.
“Probé irme a Andorra, pero duré dos meses”
Otro de los temas tratados en la entrevista fue la fiscalidad. Márquez ha explicado por qué, a diferencia de otros deportistas de élite, ha decidido seguir tributando en España pese a tener una casa en Andorra. “No te voy a mentir: probé irme, porque desde los 15 años yo he estado yendo a Andorra.”
Ha recordado que Cervera está a apenas una hora de la frontera y que durante años entrenó y pasó fines de semana en el país pirenaico. A los 22 años compró allí una segunda residencia pero, cuando intentó vivir un invierno entero para valorar un posible cambio fiscal, la experiencia no le convenció: «Duré dos meses seguidos y dije: ‘yo España y casa'».
Márquez ha insistido en que su decisión no responde a ningún mensaje político ni moral: “No lo hago para transmitir ningún mensaje. Hago cosas en la moto para transmitir mensajes, esto lo hago como lo siento.”
Y ha añadido una reflexión sobre el destino de los impuestos: “También te digo, soy consciente de dónde van los impuestos y dónde no.”
“Duré dos meses seguidos y dije: ‘yo España y casa’.”
Una conversación sin filtros
Aunque la entrevista no se ha centrado únicamente en cuestiones identitarias y fiscales, Márquez ha repasado su carrera, sus lesiones y la relación competitiva con su hermano Àlex. Pastor le ha preguntado por la convivencia entre rivalidad y afecto, y el piloto ha reconocido que ambos han aprendido a gestionar esa dualidad con el tiempo.
La entrevista ha mostrado a un Márquez más maduro, reflexivo y cómodo hablando de temas que en otros momentos de su carrera prefería evitar. Su mensaje final ha sido claro: naturalidad, identidad compartida y decisiones personales tomadas desde la honestidad.














