El Real Zaragoza tiene claro que llegarán fichajes a lo largo de este complejo mercado invernal, pero los tiempos los marcarán las ineludibles salidas que se producirán durante este mes. El club acelera ahora las negociaciones con futbolistas llamados a marcharse si bien en estos momentos no hay ninguna operación destinada a un cierre inminente. Todo apunta a que tampoco esta semana habrá movimientos en la plantilla.
El escenario actual es el siguiente: el Real Zaragoza ha dejado de tener excedido el límite salarial, que el pasado verano estaba totalmente cubierto. La reciente ampliación de capital o la aportación de aportaciones procedentes de patrocinios figuran entre las razones que han permitido al club dejar de tener excedido ese límite (aunque el margen económico disponible sería, en todo caso, reducido) y, por tanto, estar en disposición de acudir al mercado. Para ello es obligado disponer de fichas libres y, en este sentido, la figura de Ale Gomes pasa a un primer plano.
Porque, como avanzó este diario, el central pasará a tener ficha del primer equipo a final de mes por contrato, lo que dejaría sin margen de maniobra para realizar incorporaciones al tener cubiertas las 25 fichas profesionales. Sin embargo, el club lleva un tiempo tratando de convencer al jugador y a su entorno de la idoniedad de seguir con dorsal y ficha del filial (como hasta ahora) hasta final de temporada. La opción permitiría al club disponer de un hueco más para ocupar con posibles fichajes y, además, no limitaría la proyección del futbolista, de apenas 18 años, que ya no podría regresar al filial en caso de pasar a ser jugador del primer equipo a todos los efectos a partir de febrero.
Así que la dirección deportiva trata de convencer a Gomes de que la mejor opción es mantener la actual situación. Mientras, Txema Indias mantiene conversaciones con varios jugadores que interesan al club, pero esas posibles llegadas están sujetas a salidas obligadas que, de momento, siguen sin producirse. Entre los llamados a irse figuran Kosa, Bazdar o el propio Pau Sans, si bien la situación de cada uno de ellos es diferente y, de momento, no hay operaciones próximas a un desenlace inminente.
En este escenario presidido por la cautela se enmarca la postura exhibida por el técnico Rubén Sellés, que en sus últimas comparecencias públicas ha recurrido a la protección de su actual plantilla y ha advertido que no espera mucho del mercado de fichajes, que, en caso de activarse, no lo hará pronto: «Somos un equipo con el cupo de fichas completo y un límite salarial ajustado. La gente tiene que saber esa realidad del Real Zaragoza. No podemos buscar héroes fuera de lo que hay aquí», explicó al término del encuentro del domingo ante la UD Las Palmas.













