Tenía que ganar por 3-0 o por 3-1 y no falló. El Léleman Conqueridor Valencia eligió la vía rápida y tras superar por tres sets a cero (25-21/25-21/25-21) al Fino Kaposvár húngaro hace historia y se clasifica para los octavos de final de la CEV Challenge Cup. El equipo valenciano, en su pabellón, el Nou Moles, con el apoyo de su afición, cumplió su sueño y estará en la próxima ronda de la tercera competición del voleibol continental. El pabellón valenciano acogía este martes 6 de enero un partido histórico: por primera vez València acogía un partido de competición europea de voleibol. Una fecha que ya quedará grabada en la historia del Léleman Conqueridor Valencia.
Sentencian en el partido de vuelta
Los de Zanini habían caído en el partido de ida por 3-2 (25-23/19-25/25-17/18-25/15-10) en el Kaposvár Arena por lo que necesitaban ganar en casa para seguir adelante en la competición continental. Para evitar el desempate en el Golden Set, los valencianos necesitaban ganar por 3-0 o 3-1 para pasar de forma directa y así lo hicieron. Con un brillante y trabajado 3-0 y sin perder ningún set, los valencianos entraban por la puerta grande en la siguiente ronda.
El equipo valenciano celebra la victoria ante su afición / Germán Caballero
Una victoria muy trabajada
Los de Emanuele Zanini se apuntaron el primer y segundo set por un resultado de 25-21 sorprendiendo al equipo húngaro, que posee veinte títulos de Liga y ha participado en la máxima competición europea de voleibol, la Liga de Campeones.
El segundo set dejó una mala noticia para los locales, que perdieron por lesión al opuesto cubano Luis Serrano, que abandonó el partido con signos de mucho dolor y entre lágrimas. El jugador del Conqueridor tuvo que ser ayudado para salir de la pista por sus compañeros y los servicios médicos, que lo sacaron en brazos.
Pese a ello, los valencianos siguieron fuertes y también ganaron el tercer set por 25-21 para pasar de ronda en la competición europea ante más de dos centenares de aficionados que, en el día de Reyes, acudieron para animar a su equipo. Mientras que el partido de ida duró 117 minutos, el de vuelta tuvo una duración de 75 minutos.












