El Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska ha defendido la actuación «proporcional» de la Policía Nacional en la manifestación frente a la sede del PSOE en Ferraz de ayer en contra de la ley de amnistía y la negociación para la investidura de Pedro Sánchez, y ha negado que se dieran órdenes políticas a los agentes.

«El PP se confunde de Ministerio del Interior, lo confunde con el de Zoido o Fernández Díaz, en el que se daban órdenes políticas a los agentes», han señalado fuentes del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, en referencia a los ministros del PP.

Las fuentes de Interior consultadas por Europa Press han señalado que la Policía Nacional «actúa siempre en parámetros de proporcionalidad para garantizar la seguridad de todos, y utiliza el material adecuado en cada circunstancia».

El PP critica el trato como CDR

El PP ha recordado este martes que «no ha convocado» protestas contra la amnistía ante la sede nacional del PSOE en la madrileña calle de Ferraz, a la que anoche, en la tercera protesta frente a la sede nacional del PSOE, asistió el líder de Vox, Santiago Abascal.

Además, el partido de Alberto Núñez Feijóo ha recriminado al Ministerio del Interior que en la protesta de Ferraz «obligó» a la Policía Nacional «a tratar las personas que estaban en la calle como si fueran CDR».

«Nuestro apoyo a los agentes es compatible con nuestra crítica a los mandos del Ministerio del Interior socialista», han trasladado este martes fuentes del PP, señalando que las personas que se han manifestado durante los últimos días en los alrededores de la sede socialista «no eran» miembros de la organización independentista catalana Comités de Defensa de la República.

Material intervenido

Fuentes policiales consultadas por Europa Press han confirmado el uso este lunes por la tarde-noche en Ferraz de balas de fogueo disuasivas, aunque no pelotas de goma. Los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos como ‘antidisturbios’, también recurrieron a botes de humo o fumígenos, así como puntualmente a botes de gas lacrimógeno.

Las cargas policiales, según estas fuentes policiales, se iniciaron tras varios avisos de los agentes debido a que un grupo de manifestantes —algunos embozados para cubrirse el rostro— trató de rebasar el cordón policial formado por vallas que impedían el paso a la sede del PSOE, con el lanzamiento de objetos como botellas de cristal contra los agentes.

La actuación policial dejó ayer tres detenidos y se intervinieron palos, barras de hierro e incluso una pala, según las fuentes policiales consultadas por Europa Press.

Infiltrados de estética ultra

Los agentes de la Policía Nacional desplegados ayer lunes en la sede del PSOE en Ferraz cargaron tras varios avisos en los que constataron la presencia de unos 200 infiltrados de «estética ultra» y embozados entre manifestantes pacíficos convocados por tercer día consecutivo contra la ley de amnistía que negocia el PSOE con partidos independentistas para investir a Pedro Sánchez.

Según detallan fuentes policiales, en el atestado de la intervención policial consta que hubo tres detenidos, dos por agredir a agentes de la Policía y una tercera, una mujer, por desobediencia. Los agentes usaron botes de humo (fumígenos inocuos) y, en las últimas cargas, también gas lacrimógeno.

Además, la Policía se incautó de tres palos de madera, una barra de hierro y tres barras extensibles, así como de una pala. El atestado también refleja el lanzamiento contra los agentes de objetos como botellas de cristal y que se trató de rebasar el vallado colocado por las Fuerzas de Seguridad.

Ultras entre multitud pacífica

La manifestación, según indicó anoche la Delegación del Gobierno en Madrid, congregó a 3.800 personas y fue secundada, entre otros, por el líder de Vox, Santiago Abascal.

Según las citadas fuentes policiales, sobre las 20.00 los agentes apreciaron que, «entre la multitud pacífica», empezaron a aparecer personas con el rostro cubierto y estética ultra que se situaron en primera fila, cerca del vallado.

La Policía, ante este hecho, reforzó la presencia policial en el vallado y, sobre las 20.30 horas, uno de estos individuos saltó la valla y agredió a un agente, por lo que fue detenido.

En torno a las 21.00 horas, parte de los manifestantes empezaron a abandonar el lugar, «pero se incrementó la presencia de personas embozadas y de estética ultra». Media hora después, varias de estas personas se distribuyeron estratégicamente por el vallado y comenzaron a cortar las bridas que unen las vallas colocadas por la Policía.

En ese momento, según fuentes policiales conforme a lo relatado en el atestado policial, empezaron a lanzar botellas de cristal y otros objetos sobre los agentes. La Policía entonces reforzó de nuevo la primera línea y comenzó el lanzamiento de material «fumígeno inocuo», aunque no lacrimógeno –que sólo se usó al final– como advertencia de la inminente intervención.

En ese momento se produjo una carga «proporcionada» tras la que solo permanecieron unas 200 personas de estética ultra. No obstante, ante el cruce de contenedores y otros elementos en las calles aledañas a Ferraz y el lanzamiento de objetos contra los agentes, se volvió a lanzar el fumígeno inocuo.

Fue entonces cuando fueron detenidas otras dos personas: un hombre por agredir a un inspector de la Policía y una mujer por desobediencia.