Ni la hora, 10:30 de la mañana, ni la derrota cosechada la noche anterior (1-5, frente al Sabadell) han contribuido a la presencia masiva de seguidores en la sesión de trabajo del Hércules abierta al público. La cita navideña, convertida en tradición para acercar a los más jóvenes al conjunto alicantino, se quedó muy lejos del hito logrado el curso anterior, cuando más de 2.000 espectadores arroparon al cuadro blanquiazul desde la grada en víspera de la festividad de Reyes.
En esta ocasión, el cuerpo técnico ha elegido este 4 de enero para hacer coincidir el entrenamiento de acceso libre con la sesión suave de recuperación habitual que se lleva a cabo justo después de los compromisos ligueros. Además, Beto Company ha concedido un par de días libres a sus jugadores, el 5 y el 6 de enero, para que los pasen en familia y no volverán a ejercitarse en grupo hasta el miércoles 7, cuando se comenzará a ultimar la preparación para la cita crucial del domingo, en la Nueva Condomina, frente al Real Murcia (18:00 horas).
Cerca de 300 aficionados, en su mayoría niños y niñas, han desafiado al desánimo y al frío para, primero ver a los futbolistas mientras realizaban diferentes ejercicios, con y sin pelota, y después acercarse ordenadamente al césped para recibir regalos, hacerse fotos y lograr autógrafos de los protagonistas.
Alrededor de hora y media se prolongó la sesión, que terminó con foto de familia con una petición clara para sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, el ascenso del Hércules a Segunda División al final de temporada, algo para lo que habrá, por ejemplo, que rubricar la segunda victoria a domicilio del presente curso este mismo domingo en el duelo de rivalidad histórica frente al equipo grana.
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