Enfrentamiento Sánchez-Yolanda Díaz por excluir medidas de vivienda en el decreto sobre pensiones
  1. Sumar quiso incorporar vivienda al decreto, pero el PSOE lo descartó
  2. El choque interno: acuerdo en el diagnóstico, discrepancia en la respuesta
  3. La votación en febrero y el factor Junts condicionan el contenido
  4. El PSOE defiende un decreto sin “popurrí” para asegurar su aprobación

El parón navideño ha soterrado un choque en el seno del Gobierno que se produjo poco antes de que terminase el año, según ha podido saber Confidencial Digital de fuentes gubernamentales. En las últimas semanas de diciembre, el Ejecutivo se volcó en diseñar el paquete que incluirá la revalorización de las pensiones y que tendrá que obtener el visto bueno del Congreso.

Sumar quiso incorporar vivienda al decreto, pero el PSOE lo descartó

El Gobierno acostumbra a insertar una batería de normativas de distinta índole en este paquete, ya lo hizo el año pasado con el palacete parisino que devolvió al Partido Nacionalista Vasco. Este año, Sumar quería añadir medidas sobre vivienda, uno de los temas que más preocupan en la formación fundada por Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

Pero el ala socialista del Ejecutivo ha dejado fuera todas. El Ministerio del ramo, que corresponde al Partido Socialista, no ha introducido ninguna reforma sobre el principal problema de los españoles, según los últimos barómetros del CIS. Esta decisión provocó un enfrentamiento importante entre las dos almas del Ejecutivo.

El choque interno: acuerdo en el diagnóstico, discrepancia en la respuesta

La discrepancia no es sobre el problema de la vivienda, que tanto PSOE como Sumar comparten, sino sobre cómo actuar. Los socialistas consideran que ya han hecho todo lo que está en su mano con la aprobación de la ley de vivienda en la pasada legislatura, la primera sobre esta materia. Pero la aplicación corresponde a las comunidades autónomas, que poseen gran parte de las competencias.

Por eso, los socialistas insisten en señalar al Partido Popular como responsable de no hacer nada, pudiendo aplicar la normativa que permitiría, en otras cosas, limitar los precios en zonas declaradas “tensionadas”. En Sumar, sin embargo, ese argumento se queda corto. El equipo de Díaz entiende que se está trasladando una imagen de absoluta inacción por parte del Gobierno, y que ese peso hundirá a las fuerzas progresistas en las próximas elecciones.

Para evitar trasladar esa sensación, el partido minoritario exigió a los socialistas incluir nuevas medidas sobre vivienda, aunque no tuviesen un gran calado por la falta de competencias del Ministerio, pero que al menos sirviese para enviar un mensaje a la ciudadanía. Pero los socialistas han vuelto a mostrarse inamovibles, y rechazan incluir más medidas en el paquete que se votará en febrero.

La votación en febrero y el factor Junts condicionan el contenido

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, otorgo máxima importancia a que esa votación salga adelante, y para eso necesita a Junts, cuya postura sobre vivienda dista kilómetros de la de Sumar. Los últimos años, el jefe del Ejecutivo ha acumulado numerosas críticas a izquierda y derecha por utilizar este tipo de decretos como baúl de fondo, mezclando normativas sobre distintas materias.

Una estrategia que impide a los partidos votar a favor de unas y en contra de otras, y les obliga a tumbar todo el paquete o aprobarlo de golpe. Una decisión a sabiendas para poner contra la pared a los populares si votan en contra, porque supondría rechazar la revalorización de las pensiones que sustentan a millones de votantes.

El PSOE defiende un decreto sin “popurrí” para asegurar su aprobación

Esta vez los socialistas aseguran a sus socios que no hay trucos ni trampas, y que el decreto incluye medidas semejantes, sin mezclar cuestiones tan variopintas como las pensiones y el palacete del PNV, que tanta polémica levantó el año pasado. Y con esta excusa, el PSOE también considera que incluir medidas en vivienda supondría volver a convertir el proyecto de ley en un popurrí de normativas que pueden poner en peligro su aprobación.

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