Por primera vez en lo que va de temporada el Sporting jugará a las 14.00 horas, para enfrentarse en El Molinón al Málaga. Un horario maldito para los rojiblancos en donde en las gradas abundan los bocadillos, pero en el campo escasean los puntos. Desde que pisó la Segunda División, tras el descenso en la temporada 2016/17, han sido doce las ocasiones en las que al Sporting le ha tocado jugar a esta hora con un saldo insuficiente de siete derrotas y cinco empates, o lo que es lo mismo, cinco puntos de 36 posibles. Más notable es la sangría si solo se miran los partidos en casa, donde en cinco encuentros solo se rascó un punto.
Precisamente, fue en la temporada 2020/21, cuando los rojiblancos sumaron ante el Cartagena, en un empate a 0-0 con las gradas vacías por la pandemia y marcado por la expulsión de Aitor García tras dirigirse con vehemencia al linier. Meses más tarde, llegaría la primera derrota a las dos de la tarde, ante el Mirandés por 1-2. La remontada de los burgaleses marcaría un antes y un después esa campaña, en la que, a las órdenes de David Gallego, se soñó con entrar en play-off.
En la 2022/23 volvería el horario de las dos hasta en tres ocasiones. La primera, en la quinta jornada en casa ante un Racing de Santander (0-2) que regresaba a la categoría de plata y que no había sumado hasta esta fecha. Se logró sumar otro punto en El Plantío con un empate a cero ante el Burgos, pero se volvió a caer ante el Villarreal B como visitante en una dolorosa derrota por 0-3. Y es que el filial del «Submarino amarillo» es el verdugo predilecto de los de Gijón.
En la campaña siguiente, un doblete de Álex Forés y un tanto de Ontiveros aplacaba las ilusiones de entrar en promoción, cosa que al final se consiguió. Previamente, un recién ascendido como el Amorebieta tumbaba a los de Miguel Ángel Ramírez en Lezama (3-1) y se lograba sacar un empate sin goles en la visita a Andorra.
En la pasada temporada el Sporting sumó hasta cuatro jornadas al mediodía, tope máximo hasta la fecha. Un balance de dos derrotas, Granada (3-1) fuera y Racing de Ferrol (1-3) en casa, y dos empates a cero como visitantes ante Levante y Tenerife, sumaron un motivo más para complicar una temporada que se logró salvar en las últimas fechas del calendario.
El Sporting tiene ante sí mañana una nueva oportunidad de dejar de lado el gafe de las dos de la tarde y, de paso, continuar con la excelente racha cosechada en diciembre con la que el Sporting también puede alejar esos fantasmas de la irregularidad en las fechas navideñas. Un regalo anticipado de Reyes en forma de tres puntos y una sobremesa más que plácida.











