Rusia sigue intensificando su amenaza contra la existencia de Ucrania. Un día después de asegurar que se está replanteando su posición sobre el plan de paz entre ambos países, el Kremlin ha afirmado este martes que ha trasladado algunos de sus misiles nucleares a Bielorrusia, lo que podría facilitar su impacto sobre objetivos europeos.
Se trata de los misiles Oreshnik —avellano en ruso—, proyectiles balísticos con capacidad nuclear que, según ha asegurado el presidente ruso Vladímir Putin, viajarían a una velocidad supuestamente más de 10 veces superior a la del sonido, lo que los haría imposibles de interceptar. Esta arma supone un desafío mayúsculo para las defensas antimisiles europeas.
El poderoso arsenal ruso se ha establecido este viernes en Bielorrusia, país que comparte frontera con miembros de la OTAN como Polonia, Lituania y Letonia. Su alcance, considerado intermedio, es de unos 5.500 kilómetros, lo que significa que, desde ahí, el régimen ruso podría atacar todo tipo de objetivos militares y civiles tanto de Europa como de Estados Unidos.
Soldados rusos despliegan y camuflan los sistemas de misiles con capacidad nuclear Oreshnik en Bielorrusia. / Ministerio de Defensa de Rusia
El Kremlin ya ha utilizado los misiles Oreshnik en combate. En noviembre de 2024, el ejército ruso recurrió a estos proyectiles, cargados entonces con explosivos convencionales, en el campo de batalla en la localidad ucraniana de Dnipro, al sureste del país eslavo. Su uso llegó pocos días después que el régimen de Putin redujese formalmente el umbral para el uso de armas nucleares.
¿Dónde está?
En un vídeo difundido por Moscú y Minsk, se pueden ver camiones trasladando el sistema de misiles Oreshnik a través de bosques y soldados camuflándolos con redes verdes. Su ubicación concreta es, por ahora, una incógnita. Sin embargo, dos investigadores estadounidenses, Jeffrey Lewis y Decker Eveleth, analizaron imágenes obtenidas por satélite y apuntaron hace unos días que los misiles balísticos hipersónicos rusos estarían estacionados en la antigua base aérea bielorrusa de Krichev, a 307 kilómetros al este de la capital del país.
«La división de misiles Oreshnik comenzó a realizar tareas de combate en zonas designadas del país», ha afirmado el Ministerio de Defensa de Bielorrusia. El régimen autocrático bielorruso, encabezado por el dictador Alexander Lukashenko, es el gran aliado europeo de Putin. En febrero de 2022, Moscú ya utilizó su vecino como plataforma para lanzar su invasión a gran escala de Ucrania. Desde entonces, Minsk ha propocionado ropa, material y armas a su aliado y ha reforzado sus relaciones.
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