«Usted me pregunta qué es lo que le he dado a la jueza. Lo que me ha pedido». Con esta respuesta a una de las preguntas de su rueda de prensa de balance del año celebrada este lunes en la sede del Partido Popular (PP) en la calle Génova Alberto Núñez Feijóo trató de zanjar la polémica sobre sus mensajes del 29 de octubre de 2024 con el entonces presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, dos días antes de que el líder de los populares, en su primera visita a la zona afectada por la dana, afirmase que este le había informado «en tiempo real».
El líder de la oposición recordó que la juez de Catarroja que investiga lo sucedido le reclamó en su auto «si voluntariamente quiero trasladarle los mensajes que he recibido del señor Mazón el día 29 de octubre. Punto», sentenció haciendo un claro gesto con las manos. Acogiéndose a esa literalidad de la resolución de la instructora, afirmó que «le he dado a la jueza lo que me ha pedido, en su totalidad», algo que hizo, remarcó, «en un acta notarial, que el notario pudo comprobar». Pero además, Feijóo blasonó de haber dado «un paso más», al entregar en ese acta ante notario una suerte de comunicado para aportar «contexto».
Según su propio relato ante los informadores que cubrían su rueda de balance, «sobre las ocho de la tarde de aquel día, yo me pongo en contacto vía WhatsApp con el señor Mazón, en cuanto empiezo a ver teletipos e información de ustedes explicando los daños que se estaban produciendo en Valencia, y la previsión de daños era alarmante».
El presidente del PP presumió igualmente de no haber borrado sus mensajes, ni siquiera, desveló, cuando recientemente tuvo que sustituir su teléfono móvil (que siempre lleva en un bolsillo interior e inferior de su americana) por otro terminal por razones estrictamente técnicas. «Yo le he dado todos los mensajes. Yo no soy Sánchez», aseveró al respecto.
En el mismo sentido, afirmó que «mi colaboración con la jueza es al cien por cien», y especificó que «yo no me voy a callar cuando la jueza me haga cualquier pregunta», en referencia a la citación que tiene para declarar como testigo en la causa el próximo viernes 9 de enero, algo que hará de manera telemática, como ya se le ha autorizado, pues además ese fin de semana hay una reunión en Galicia del partido a la que tiene previsto acudir. «Ni cuando finalice la audiencia le voy a meter una denuncia, ni voy a decir que es una jueza que produce autos prevaricando. Y no voy a hablar de lawfare. Insisto: no soy Sánchez», prosiguió.
Feijóo aprovechó las preguntas al respecto para ironizar sobre el asunto. «Creo que hay gente muy sorprendida de que haya un político que colabore con una jueza, que le dé el cien por cien, y más, de lo que le pide, y que me someta a su decisión y a sus peticiones, cuando me las formule el 9 de enero. Comprendo que estas cosas a lo mejor a la gente, en la política actual española, le parecen excesivas», remarcó con sarcasmo.
Acerca de las acusaciones lanzadas el pasado viernes contra su persona de haber «mentido» por la ministra Elma Saiz, flamante portavoz del Gobierno que pidió su dimisión, Feijóo aseguró sobre la política navarra y exconsejera del Gobierno de la Comunidad Foral que «yo comprendo que una compañera del señor Santos Cerdán, sus planteamientos morales son distintos a los míos. Y si la portavoz considera que un político debe dimitir por decir la verdad, eso forma parte de su ideario político, porque en su Gobierno nadie dimite por decir la verdad, todos mienten», concluyó.
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