Tener mascota en casa es sinónimo de amor, compañía… y pelos por todas partes. Pero con algunos consejos sencillos y poco conocidos, mantener la casa limpia puede ser mucho más fácil.
Uno de los secretos es prevenir antes que limpiar. Cepillar a tu mascota con regularidad reduce la caída de pelo y evita que llegue a sofás, ropa o alfombras.
Consejos prácticos y fáciles
Una ayuda inesperada y que no sabías: usar guantes de goma húmedos. Con este truco podrás pasar la mano sobre muebles y ropa y recoger los pelos pegados como si fuera por arte de magia.
En el caso de los suelos y las alfombras, puedes utilizar los rodillos de silicona o las escobas de goma. Estos elementos funcionan mejor que la aspiradora, ya que atraen los pelos hacia un lugar.
Incluso hasta unas medias de nylon que tengas en casa pueden ayudarte. El truco está en humedecer la media e ir frotando suavemente sobre todas las superficies, para que el pelo se levante con la fricción y así poder recogerlo.
Por último, un truco para ropa y cama: colocar las prendas en la secadora con una toalla húmeda durante unos minutos ayuda a que se desprendan los pelos antes de guardarlas.
Con estos gestos prácticos y rápidos, la convivencia con tu amigo peludo puede ser mucho más limpia.











