Cáritas ha instalado un puesto de venta navideño en plena calle Corredora de Elche, donde ofrece productos artesanales procedentes principalmente de Palestina y artículos de comercio justo. El espacio, atendido por personas voluntarias, permanecerá abierto hasta el próximo martes en horario ininterrumpido, desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, convirtiéndose en un punto de encuentro solidario en pleno corazón de la ciudad.
Los artículos cerámicos fabricados por palestinos son únicos y se ofrecen por Cáritas en Elche / Áxel Álvarez
El voluntario Pascual Maciá, responsable de comercio justo en Cáritas Elche, explica que se trata de una iniciativa que combina tradición, artesanía y compromiso social. “Estos productos se piden en enero o febrero y llegan en noviembre. Todo lo que tenemos es artesanal: la madera está tallada a mano y la cerámica pintada pieza a pieza. Son artículos únicos que no pueden encontrarse en comercios convencionales”.
Artesanía palestina con valor añadido
En el puesto se pueden encontrar belenes tallados en madera de olivo, figuras navideñas, portavelas, rosarios con tierra de Jerusalén y piezas de cerámica elaboradas en el Valle de Hebrón, cada una con su relieve y acabado particular. Hay artículos para todos los bolsillos: desde pequeños nacimientos de 5 o 10 euros hasta piezas más elaboradas de mayor precio, todas ellas realizadas por artesanos locales que encuentran en este tipo de comercio una fuente importante de ingresos.

El voluntario Pascual Maciá asegura que la iniciativa está teniendo una gran respuesta de la ciudadanía / Áxel Álvarez
Además de los productos palestinos, también hay artesanía procedente de otros países como Bangladesh, demostrando que la acción solidaria de Cáritas se articula a través de redes internacionales que favorecen el desarrollo comunitario y el mantenimiento de tradiciones culturales.
Comercio justo y sensibilización ciudadana
El puesto incluye también alimentos de comercio justo, como chocolates, café, cacao, galletas, panela, mermeladas o cebada soluble. “Todos estos productos utilizan azúcar de caña integral en lugar de azúcar blanco”, destaca Maciá, quien subraya que no solo se trata de ofrecer alternativas sostenibles, sino de promover un consumo responsable y consciente en estas fechas.
La acogida por parte del público está siendo muy positiva. Según el voluntariado, la respuesta en la calle “no tiene nada que ver” con la afluencia habitual en tienda: «el paso continuo de personas, la curiosidad y el espíritu navideño favorecen que más gente se acerque, pregunte, compre y conozca la realidad que hay detrás de cada pieza».

Los chocolates de comercio justo cuestan en torno a los cuatro euros la pastilla / Áxel Álvarez
Con esta iniciativa, Cáritas no solo acerca productos diferentes al centro de Elche, sino que impulsa un mensaje de solidaridad, apoyo económico a comunidades vulnerables y defensa de un comercio más justo, especialmente significativo en unas fechas donde la solidaridad y la empatía adquieren un papel protagonista.
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