El CD Castellón afronta este lunes (20.30 horas) una nueva cita clave en el SkyFi Castalia. El rival será un CD Mirandés que llega en dinámica positiva y que exigirá la mejor versión de un conjunto albinegro lanzado tras su triunfo en Riazor. Con Pablo Hernández afectado por una enfermedad, ha sido el segundo entrenador, Sergi Ripollés, quien ha puesto voz a la previa de un encuentro que puede reforzar las aspiraciones del equipo… siempre desde la prudencia.
Porque si algo ha querido dejar claro el cuerpo técnico es el mensaje de calma. «Creo que es un error mirar la clasificación ahora. Hay que centrarse en el partido y olvidarse de todo lo demás», insistió Ripollés, reflejando una filosofía que busca aislar al equipo del ruido exterior y mantener el foco competitivo jornada a jornada.
Bajas confirmadas y una incógnita hasta última hora
La semana de trabajo ha estado marcada por la preparación específica de un partido que se disputará en lunes, una circunstancia que, como reconoció el técnico, hace que los días sean «un poco más largos y atípicos». En el apartado médico y de disponibilidad, el Castellón tiene una ausencia segura y otra que se resolverá a última hora.
Brian Cipenga no estará en la convocatoria al haber viajado ya para incorporarse a su selección de cara a la Copa de África. En cambio, el regreso de Adam Jakobsen sigue en el aire. «Mañana pasará el último test y decidiremos», explicó Ripollés, dejando abierta la puerta a que el delantero vuelva a estar disponible tras su proceso de recuperación.
Quien sí está listo para volver es Douglas, que ha superado una pequeña recaída y podría entrar de nuevo en la rotación. «Está Meyer también, tenemos diferentes perfiles», apuntó el segundo entrenador, satisfecho con las alternativas ofensivas que ofrece la plantilla.
Victoria del Castellón en A Coruña. / Castellón CD
Castalia, un valor diferencial
El SkyFi Castalia vuelve a presentarse como un argumento clave para el Castellón. Tres victorias consecutivas en casa han convertido el estadio en un fortín y el equipo quiere aprovechar ese impulso. «Jugamos en casa y sabemos que la gente aprieta. La necesitamos para sumar de tres», subrayó Ripollés, consciente del peso que tiene la grada en los momentos decisivos.
Ese respaldo se ha notado especialmente en partidos ajustados, donde el empuje final y la aportación de los jugadores desde el banquillo han sido determinantes.
«Tenemos una plantilla amplia y eso genera máxima exigencia. En los últimos partidos se ha visto que desde el banquillo se han resuelto encuentros», destacó el técnico, poniendo en valor la competitividad interna del grupo.
Un Mirandés peligroso y en crecimiento
Si el Castellón llega con confianza, el Mirandés no lo hace con menos argumentos. Desde la llegada de Galván al banquillo, el conjunto burgalés ha sumado prácticamente la mitad de los puntos en juego, ha encadenado dos porterías a cero y viene de empatar ante un rival de entidad como la UD Las Palmas.
«Es un equipo dinámico, muy bueno en transiciones y que puede alternar defensa de cuatro o de cinco. Nos va a exigir concentración máxima», advirtió Ripollés, que espera un partido tácticamente complejo. Entre los nombres propios del rival, destacó a Camara, un futbolista «incómodo para los rivales por su pelea constante» y capaz de condicionar el desarrollo del encuentro.
Mirando solo al presente
Más allá del partido, el segundo entrenador reconoció que el club trabaja en posibles refuerzos de cara al mercado invernal, aunque sin adelantar movimientos. «Cuando llegue el momento, veremos qué es lo mejor para la plantilla», señaló, manteniendo la discreción habitual.
Mientras tanto, el mensaje es claro y repetido: centrarse en el aquí y el ahora. Con Castalia como aliada, una plantilla en buen momento y el respeto máximo a un rival peligroso, el CD Castellón busca prolongar su dinámica positiva. Pero, como insiste Sergi Ripollés, sin mirar más allá del próximo reto: el Mirandés y los 90 minutos del lunes.











