- Un mapa de reparto de las aguas entre España y Marruecos
- La Armada participa en el debate
- Centro de Pensamiento Naval
- Las opiniones, de los firmantes
- “Tensiones entre España y Marruecos”
- Riesgo para seguridad nacional
- Exploración de hidrocarburos
- Estrategia marroquí en la “zona gris”
- Marruecos proyecta control del espacio marítimo
- Seis escenarios: del acuerdo a la “escalada”
- Erosiona la capacidad de respuesta de España
- Un oficial del Mando Naval de Canarias
- Hacia el “Gran Marruecos”
- La reclamación de Marruecos, “sin base legal”
- La República Saharaui Democrática
- Giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental
- “Marruecos no tiene jurisdicción”
- No a disputas estériles
Un mapa de reparto de las aguas entre España y Marruecos
La reunión España-Marruecos se celebró semanas después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas avalara el plan de autonomía del Sáhara Occidental dentro de Marruecos, como solución al conflicto.
En fechas recientes fue muy comentado un artículo que publicó Atalayar, una web que suele informar sobre Marruecos y el Magreb desde el ángulo de Rabat, en el que se analizaba “desde la perspectiva del Derecho del Mar y del Derecho internacional contemporáneo, el conjunto de cuestiones jurídico-marítimas y de espacio aéreo pendientes entre el Reino de Marruecos y el Reino de España en la fachada atlántica: delimitación de las fronteras marítimas, prospecciones de hidrocarburos y minerales, estatuto del Monte Tropic —monte submarino rico en telurio, cobalto y otros minerales estratégicos—, extensión de la plataforma continental y gestión del espacio aéreo sobre el Sáhara marroquí”.
El artículo y el mapa que lo ilustraba fue interpretado en sectores especializados como un adelanto de la oferta de acuerdo de Marruecos a España para que nuestro país ceda a Rabat la gestión del espacio aéreo del Sáhara Occidental, y para que la posible explotación de minerales del monte submarino Tropic sea conjunta entre ambos países y no sólo por España.
La Armada participa en el debate
Confidencial Digital ha comprobado que ese ambiente de debate, entre académico, político, diplomático y hasta militar, acerca del pulso hispanomarroquí sobre el espacio marítimo en torno a las Islas Canarias, también se ha extendido a la Armada.
La Armada edita varias revistas, publicaciones corporativas que incluyen reportajes y entrevistas sobre unidades y actividades de la Marina, y también artículos de análisis y divulgación.
La principal publicación es la Revista General de Marina, que gestiona el Cuartel General de la Armada. Actualmente el director es un coronel de Infantería de Marina en la reserva. Tiene periodicidad mensual.
Centro de Pensamiento Naval
La Escuela de Guerra Naval, centro docente donde se imparten cursos para el ascenso de oficiales y suboficiales, integra en su organigrama el Centro de Pensamiento Naval, que se fundó para aportar al Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA) una perspectiva alternativa e independiente, y trata de ayudar a “orientar” la estrategia naval de la Armada y marítima del Estado.
Los trabajos de investigación que impulsa el Centro aparecen publicados en la revista cuatrimestral Cuadernos de Pensamiento Naval; es por tanto otra publicación corporativa de la Armada.
Las opiniones, de los firmantes
¿Los artículos publicados en estas publicaciones representan posiciones oficiales de la Armada?
En las últimas páginas de la Revista General de Marina aparecen las “Normas para los colaboradores”, en las que se explica que quien desee publicar en la revista puede enviar artículos, que “deberán estar relacionados con el ámbito marítimo, ser inéditos y estar escritos expresamente para la revista, con calidad y rigor y un estilo correcto”.
Los artículos recibidos “serán evaluados y seleccionados por el director de la misma para su posible publicación”. Añade una advertencia: “Las opiniones contenidas en los artículos corresponden exclusivamente a sus firmantes y no debe entenderse que la revista se identifique con los criterios en ellos expuestos”.
En Cuadernos de Pensamiento Naval se puede leer un aviso parecido: “NOTA: Las opiniones y afirmaciones contenidas en los artículos publicados en estas páginas corresponden exclusivamente a sus firmantes. Su publicación en este número de los Cuadernos de Pensamiento Naval no debe entenderse como identificación de estos Cuadernos ni de ningún organismo oficial con el pensamiento de sus autores”.
Ahora bien, las direcciones de ambas revistas tienen una clara influencia, al aprobar la publicación de unos artículos y descartar otros. No sólo eso, sino que esos directores presentan los artículos de cada número de la revista, y en cierta manera alaban su aportación a la investigación, la divulgación y el debate.
“Tensiones entre España y Marruecos”
El número 41 de Cuadernos de Pensamiento Naval corresponde al segundo cuatrimestre de 2025. Se editó en agosto, pero en la web de Publicaciones del Ministerio de Defensa apareció a principios de octubre.
“De la mano del teniente coronel Samuel Morales entramos en las posibles tensiones entre España y Marruecos en relación a las aguas del enclave Sahara Occidental-Islas Canarias”, escribió el capitán de navío Francisco Javier Gamboa, del Centro de Pensamiento Naval.
Añadía que “a nadie se le escapa que la delimitación de las zonas económicas exclusivas y plataformas continentales es clave, especialmente por los recursos pesqueros, energéticos y minerales en juego. El autor aventura cuatro [sic] escenarios posibles, desde su punto de vista, que merecen ser estudiados para estar preparados ante la materialización de cualquiera de ellos”.
‘La geopolítica marítima de las Islas Canarias: tensiones entre España y Marruecos en el contexto del conflicto del Sáhara Occidental’ es el título completo del artículo del teniente coronel de Infantería de Marina diplomado de Estado Mayor Samuel Morales Morales.
Riesgo para seguridad nacional
El teniente coronel repasa los “riesgos potenciales para la seguridad nacional de España” que suponen esas tensiones.
“Las pretensiones marítimas de Marruecos sobre zonas próximas a las Islas Canarias no solo constituyen un conflicto diplomático”, advierte, sino que “pueden llegar a representar un riesgo tangible para la seguridad nacional española”.
Esta amenaza se manifiesta en distintos frentes, y comienza por citar la presión migratoria como herramienta de coerción. Señala que “Marruecos ha demostrado su capacidad para utilizar el flujo migratorio como forma de presión política”, como pasó con la avalancha que desbordó las fronteras de Ceuta en 2021, “en un acto interpretado como represalia por la atención médica prestada por España al líder del Frente Polisario”.
Alerta de que “un escenario similar podría reproducirse en Canarias, que ya soporta una presión migratoria constante procedente del Sahel y África occidental. Situaciones similares, aunque por motivos diferentes, pueden también situarse en el verano del año 2014”.
Exploración de hidrocarburos
Habla también de amenazas medioambientales, como la posible exploración de hidrocarburos en las aguas entre Canarias y África, y el cambio de alianzas estratégicas, como el acercamiento de Marruecos a Israel.
El teniente coronel llega a apuntar una “militarización indirecta” por este asunto: “Aunque Marruecos y España no mantienen un conflicto militar abierto, el incremento de inversiones militares marroquíes, especialmente con el apoyo de potencias como Estados Unidos e Israel, podría alterar el equilibrio estratégico en el Atlántico. El uso dual de infraestructuras costeras civiles con capacidad militar es una tendencia en expansión en toda la región”.
A su juicio, “la combinación de presiones migratorias, amenazas medioambientales, competencia por recursos y el creciente asertividad marroquí podría requerir que España refuerce su postura defensiva y diplomática en el Atlántico, sin comprometer su legitimidad jurídica ni sus compromisos internacionales”.
Estrategia marroquí en la “zona gris”
Este oficial de Infantería de Marina afirma que “Marruecos ha desarrollado una estrategia sofisticada de «zona gris»”, en su disputa con España por la delimitación de los espacios marítimos.
Esa estrategia, “en el espacio liminal entre la paz formal y el conflicto abierto, ha permitido a Rabat avanzar sus intereses geopolíticos y económicos sin desencadenar una respuesta militar directa por parte de Madrid o de la comunidad internacional”.
Lo que ha hecho ha sido aplicar una “progresiva apropiación de legitimidad jurídica mediante actos unilaterales”. Aprobó la ampliación de la zona económica exclusiva hasta solaparse con la española en Canarias, y ha otorgado licencias de exploración en zonas disputadas (por ejemplo, a empresas israelíes), para así reforzar la narrativa de control efectivo y crear hechos consumados difíciles de revertir en el derecho internacional. “A través de estas actividades, Marruecos busca no solo legitimar sus reclamaciones, sino también atraer aliados estratégicos que dificulten el aislamiento diplomático de su postura”.
A eso se añade, según el teniente coronel Morales, “la presión diplomática indirecta a través de operaciones de información y campañas de diplomacia pública. Marruecos ha trabajado activamente para proyectar una imagen de legalidad y desarrollo sostenible en las zonas marítimas que reclama”.
Así son los ocasos en aguas canarias desde el periscopio de nuestro submarino #IsaacPeral. #BuenasNoches marinos.#SomosLaArmada⚓🇪🇸 pic.twitter.com/MYv4ESvHCC
— Armada (@Armada_esp) June 7, 2025
Marruecos proyecta control del espacio marítimo
Lo más contundente es que “Marruecos ha incrementado su presencia naval y de investigación científica en las áreas disputadas, bajo el pretexto de misiones oceanográficas o ambientales”.
Alerta este oficial de que “este tipo de presencia no agresiva pero persistente proyecta control sobre el espacio marítimo y refuerza la posición marroquí sin cruzar umbrales que justifiquen una reacción militar española. Esta táctica recuerda los patrones utilizados por otras potencias en escenarios marítimos disputados, como el Mar de China Meridional”.
Mientras tanto, España “ha optado por una respuesta diplomática y legalista, acudiendo a organismos internacionales y reforzando su presencia naval en la zona, aunque sin adoptar por completo un enfoque de «zona gris» propio”. Por ejemplo, este 2025 se celebró el Día de las Fuerzas Armadas entre Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, y en aguas de Canarias se celebró un ejercicio naval, el Sinkex 25, con participación de numerosos buques, incluido el nuevo submarino S-81 Isaac Peral.
Así se ha generado una “asimetría estratégica”, que “ha permitido a Marruecos avanzar posiciones sin incurrir en represalias proporcionales”.
Seis escenarios: del acuerdo a la “escalada”
Los artículos que se publican en revistas oficiales de las Fuerzas Armadas suelen ser cuidadosos con ciertos temas, para no abordar asuntos demasiado polémicos, que comprometan la imagen de las Fuerzas Armadas ni supongan consecuencias negativas para el autor.
Pero en ocasiones algunas publicaciones, bien firmadas por un militar en solitario, bien como comentario editorial que expresa la posición del Estado Mayor del ejército en cuestión, van un paso más allá y lanzan ideas que se salen de la línea oficial.
Es el caso del artículo del teniente coronel Samuel Morales, que llega a plantear seis posibles o potenciales escenarios futuros que podrían desarrollarse a medio plazo en la disputa marítima entre España y Marruecos en el entorno de las Islas Canarias.
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Escenario 1: Acuerdo bilateral de delimitación
Es el escenario más amistoso. “España y Marruecos alcanzarían un acuerdo negociado que delimite de forma definitiva sus respectivas zonas marítimas”.
Se traduciría en que ambos países acuerdan una línea de delimitación consensuada de las aguas al este y sur de Canarias que tenga en cuenta las particularidades geográficas, y establecen mecanismos de cooperación para la explotación conjunta de recursos pesqueros y energéticos y acuerdos complementarios en materia de protección medioambiental y vigilancia marítima.
“Este es, sin duda, el escenario más deseable desde el punto de vista jurídico y económico, pero requiere un alto grado de voluntad política, estabilidad diplomática y una resolución clara del estatus del Sahara Occidental”, analiza el autor.
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Escenario 2: Régimen de gestión compartida y acuerdos sectoriales
Los dos países alcanzarían no un pacto global, sino acuerdos sectoriales en pesca, exploración energética en régimen de cotitularidad, biodiversidad marina… “Permitiría la explotación responsable de los recursos sin resolver de fondo la cuestión de la soberanía”, con la ventaja de “ser más factible políticamente, aunque perpetúa la incertidumbre jurídica”.
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Escenario 3: Judicialización del conflicto
“Si las tensiones se agravan y no se alcanza un acuerdo bilateral, una de las partes podría recurrir a mecanismos de resolución de controversias, como el Tribunal Internacional del Derecho del Mar o la Corte Internacional de Justicia”.
Ese pronunciamiento judicial aportaría claridad jurídica al espacio marítimo, pero “puede tensionar aún más las relaciones bilaterales si el fallo favorece claramente a una de las partes”.
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Escenario 4: Estancamiento y statu quo conflictivo
“La situación actual se prolonga indefinidamente, sin una delimitación formal y con acciones unilaterales por ambas partes”, con una serie de consecuencias: incertidumbre jurídica para las inversiones y el desarrollo económico, posibles incidentes diplomáticos o marítimos, proliferación de acuerdos de conveniencia con terceros actores (como Israel), que aumenten la fragmentación del espacio marítimo…
“Este es un escenario probable a corto plazo”, según el teniente coronel Morales, “pero insostenible a largo plazo dada la presión internacional y las necesidades económicas de ambas naciones”.
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Escenario 5: Escalada del conflicto
“Aunque improbable, no puede descartarse un escenario de escalada”, que el autor del artículo no llega a definir como “bélica” ni “militar”, aunque queda implícita esa posibilidad.
Podría llegarse a ello “si se produce un incidente grave, como un choque entre buques, un vertido contaminante o una crisis migratoria descontrolada”. En este escenario “se activarían mecanismos de crisis tanto en el marco bilateral como en la UE, y se pondría en peligro la estabilidad regional”.
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Escenario 6: Resolución del conflicto del Sahara Occidental
El último escenario partiría de la resolución política del conflicto del Sahara Occidental. Redefiniría los derechos marítimos sobre la costa sahariana, “lo que influirá en la delimitación de las aguas de forma definitiva en consonancia con el nuevo estatus territorial. Este sería, sin duda, el escenario más estructural y de mayor impacto, aunque también el más incierto, dado el prolongado estancamiento del proceso liderado por las Naciones Unidas”.
Erosiona la capacidad de respuesta de España
Tras describir estos seis potenciales escenarios a la tensión entre España y Marruecos por las aguas cerca de Canarias, el autor del artículo lanza algunas conclusiones.
“Desde el punto de vista de España, la defensa de los derechos marítimos del archipiélago canario no es solo una cuestión de jurisdicción, sino de soberanía, seguridad y desarrollo”, y por ello plantea que “cualquier avance unilateral por parte de Marruecos, especialmente sobre las aguas adyacentes al Sahara Occidental, debe ser contestado con firmeza diplomática, amparado en el derecho internacional y respaldado por la Unión Europea”.
Vuelve a alertar de las estrategias de Marruecos “en la zona gris”, que le permiten “avanzar objetivos estratégicos de manera incremental, reduciendo la probabilidad de escalada violenta, pero aumentando la presión sobre nuestro país y erosionando lentamente la capacidad de respuesta”.
A su juicio, el contencioso por las aguas de Canarias “representa un ejemplo paradigmático de cómo una potencia intermedia puede utilizar las estrategias en la «zona gris» del derecho y de la política internacional para transformar la geografía del poder sin recurrir a la fuerza convencional, dificultando e incluso anulando la capacidad de respuesta de los restantes actores implicados salvo que exista una clara política de Estado en el marco del conflicto concernido”.
Pero el artículo no termina con un llamamiento a la respuesta militar, ni a mayor tensión, sino al acuerdo: “La posible solución al conflicto no debería pasar por la confrontación, sino por la cooperación. La riqueza natural del Atlántico nororiental, en lugar de ser causa de conflicto, podría convertirse en motor de desarrollo compartido. Para ello, es necesario avanzar hacia mecanismos de gestión conjunta, fomentar la diplomacia técnica y científica, y mantener canales abiertos de negociación permanente”.
Un oficial del Mando Naval de Canarias
El segundo ejemplo reciente de análisis en la Armada sobre las tensiones navales con Marruecos en torno a las aguas de Canarias apareció en el número de julio de la Revista General de Marina, que incluyó un artículo sobre ‘La construcción del Gran Marruecos hacia el mar’.
Lo escribió el capitán de navío (empleo equivalente a coronel) Ricardo López Nieto, quien al menos en marzo de este año estaba destinado en el Mando Naval de Canarias, como jefe de Estado Mayor.
El director de la Revista General de Marina, el teniente coronel de Infantería de Marina en la reserva Gonzalo Rodríguez de Trujillo Monterde destacó de este artículo que, “con un relato ameno, el autor nos presenta la legislación sobre estos espacios, con especial énfasis en la Plataforma Continental, y nos recuerda que España y Marruecos no han logrado ningún acuerdo bilateral en aquellas aguas en las que existían intereses comunes”.
El capitán de navío de la Armada destinado en Canarias comienza su artículo a partir de un movimiento político de Marruecos que fue muy comentado en España.
Hacia el “Gran Marruecos”
“El 16 de diciembre de 2019, la Comisión de Asuntos Exteriores, Defensa Nacional, Asuntos Islámicos, Asuntos de Migración y Marroquíes Residentes en el Extranjero, perteneciente a la Cámara de Representantes, aprobó dos proyectos de ley que modificaban normativas anteriores que afectaban a la delimitación de las aguas jurisdiccionales de Marruecos”, y que extendía el límite de las aguas territoriales y de la Zona Económica Exclusiva en la costa marroquí, incluida la del Sáhara Occidental.
Para el capitán de navío López Nieto, esa reforma legal y un discurso del rey Mohamed VI en el que animó a demarcar definitivamente todo el espacio territorial de Marruecos, incluido el Sáhara Occidental, “van dibujando el espacio territorial y marítimo que Marruecos considera su espacio natural y que históricamente reclama —desde los años cuarenta— dentro del «Gran Marruecos», un concepto introducido por el histórico partido nacionalista marroquí Istiqlal, que engloba aquellos territorios que las distintas dinastías administraron —fundamentalmente los almohades— y que abarca toda Mauritania, el poniente de Argelia, la parte norte de Mali y, sobre todo, el Sáhara Occidental”.
El artículo es un análisis técnico sobre conceptos como plataforma continental, zona económica de exclusión, mar territorial, zona contigua… aplicados al mar que separa las Islas Canarias del continente africano, todo ello a la luz de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar: “El tratado multilateral más aceptado mundialmente, suscrito en 1982 y en vigor desde 1994. Se le conoce como la Constitución del Mar”.
Esa convención contempla que los estados puedan extender su plataforma continental más allá de las 200 millas de la zona económica exclusiva, hasta las 350 millas. Lo deben comunicar a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC), organismo contemplado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
“España ya ha hecho lo propio al solicitar esta ampliación hasta las 350 millas con relación al archipiélago canario, con lo que busca ofrecer protección jurídica en la zona”: el problema es que “hay un previsible solapamiento de los espacios marítimos asociados a las posibles ampliaciones respectivas de las plataformas continentales medidas desde la isla de El Hierro y desde la costa del Sáhara Occidental”.
La reclamación de Marruecos, “sin base legal”
Pero lo que sería, en otras circunstancias, un litigio entre dos estados soberanos, en este caso se complica por la situación del Sáhara Occidental.
Sobre este antiguo territorio español existe, según el capitán de navío, “un proceso de normalización internacional no concluido, con la consecuente falta de jurisdicción reconocida de Marruecos sobre el litoral que encierra el Sáhara Occidental”.
Añade que “este aspecto dejaría sin base legal cualquier reclamación marroquí sobre estas aguas y añade un plus de complejidad a la resolución de una controversia internacional por el control de las posibles extensiones de las plataformas continentales de las respectivas orillas”.
La República Saharaui Democrática
El artículo publicado por la Revista General de Marina analiza las normas sobre espacios marítimos que ha aprobado la República Árabe Saharaui Democrática, la estructura política que se reivindica como estado y que ha sido reconocida como tal por varias decenas de países de todo el mundo.
España no reconoce oficialmente esa república. El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática es Brahim Ghali, cuya estancia en España causó una crisis diplomática con Marruecos.
El jefe de Estado Mayor del Mando Naval de Canarias repasa otros aspectos del conflicto. España comunicó la ampliación de la plataforma continental hasta las 350 millas a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental, y hubo un intercambio de notas con Marruecos.
Las autoridades marroquíes defendieron que la plataforma continental medida desde la costa africana se extiende más allá de las 200 millas de la zona económica exclusiva.
Con la extensión de ambas plataformas continentales, la española de Canarias desde la isla de El Hierro y la marroquí desde el Sáhara Occidental, se produciría un solapamiento.
El área donde ambas coinciden se encuentra el monte submarino Tropic y otras elevaciones volcánicas en las que existen reservas de metales valiosos, como el que se cree que puede ser el mayor yacimiento del mundo de telurio, un mineral escaso y muy utilizado en la industria, por ejemplo para fabricar placas solares.
Giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental
No pasa por alto el autor del artículo los giros diplomáticos, primero de Estados Unidos y después de España. Con distintas palabras, ambos han reconocido la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
Desde la cubierta del buque de acción marítima #Relámpago vemos cómo nos sobrevuela un avión #T21 del @EjercitoAire en aguas de #Canarias. Parece que está descargando algo… ¿queréis verlo? A las 20:00 horas podréis descubrirlo. ¡Seguid nuestras redes!#SomosLaArmada⚓🇪🇸 pic.twitter.com/KvH5TuhCMJ
— Armada (@Armada_esp) October 28, 2024
La posición oficial del Gobierno de España, desde que Pedro Sánchez envió una carta a Mohamed VI reconociendo el plan marroquí de autonomía del Sáhara Occidental como una solución “seria, creíble y realista”, no impide al capitán de navío dejar por escrito conclusiones muy contundentes: “La respuesta de Marruecos a la propuesta realizada por España de ampliación de su plataforma continental tiene nula base jurídica, y así debe ser tratada”.
“Marruecos no tiene jurisdicción”
A la espera de que Marruecos presente su propuesta formal de ampliación de la plataforma continental, el capitán de navío Ricardo López Nieto insiste en que “Marruecos no tiene jurisdicción actualmente sobre los espacios marítimos de la costa del Sáhara Occidental y cualquier reclamación ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental carece de argumentos sólidos para su defensa […] Marruecos deberá hacer equilibrios normativos de difícil entronque dentro del acervo internacional para justificar una ampliación sobre un territorio en el que no tiene competencias y sobre el que existe además un proceso de descolonización no concluido”.
Y una vez más concluye que “España ha iniciado un proceso de ampliación de su plataforma continental dentro del marco legal de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que por parte marroquí actualmente carece de sustento legislativo en el marco del derecho internacional y, por tanto, de difícil justificación, por lo que no tiene sentido que los representantes diplomáticos se sienten a debatir este aspecto con la parte en litigio”.
No a disputas estériles
Por ello plantea que “España no debe ofrecerse a disputas estériles sobre futuros reconocimientos sobre el litoral en un territorio que está aún inmerso en un proceso no consolidado de descolonización”.
Después de remarcar esos argumentos inflexibles, este oficial del Mando Naval de Canarias termina suavizando su artículo con cierta mano izquierda: “Lo anterior no debe hacernos perder de vista que las relaciones con Marruecos deben ser, necesariamente, cordiales para lograr alcanzar el mayor número de acuerdos posibles, pero siempre dentro de la legalidad vigente”, ya que “es el país con el que mantenemos mayores lazos de tipo económico, social y político, y que su presencia en el norte de África es garantía de seguridad y estabilidad no sólo para España, sino también para el resto de Europa, aspectos que debemos salvaguardar en beneficio de todos”.













