Un UGV probado en escenarios reales que ahora llega a España
Defensa.com informa que el TERMIT, un sistema autónomo terrestre desarrollado en Ucrania, ha sido evaluado por el Ejército de Tierra durante el ejercicio SOFEX-25, un entorno en el que se han puesto a prueba equipos no convencionales destinados a reforzar las capacidades de las unidades de Operaciones Especiales. Su llegada a España se ha canalizado mediante Menpro, distribuidor de este tipo de plataformas en el territorio nacional.
El vehículo forma parte del ecosistema tecnológico ucraniano agrupado en el clúster Brave1, responsable de acelerar soluciones robóticas utilizadas de forma intensiva en el campo de batalla. Este UGV no es un prototipo experimental, sino una plataforma consolidada y desplegada en operaciones reales, lo que incrementa su atractivo para fuerzas armadas que buscan sistemas con resultados contrastados en combate.
Participación en ejercicios y primeros resultados en unidades españolas
Durante las pruebas en el Centro de Adiestramiento de Sierra del Retín, distintas unidades emplearon el TERMIT como apoyo en tareas logísticas y de movimiento de carga en zonas sensibles. Las evaluaciones internas han señalado su capacidad para integrarse en procedimientos ya existentes, así como su utilidad para reducir exposición del personal en misiones de alto riesgo. Estas primeras validaciones sitúan al sistema como una opción real para futuros programas de robotización dentro del Ejército de Tierra.
La presencia del vehículo en el Centro de Fuerza Futura 2035, organizado por la Brigada de La Legión Rey Alfonso XIII, confirma el interés institucional por analizar soluciones que optimicen la movilidad, la seguridad y la sostenibilidad en operaciones continuadas. La aplicación de UGV en logística avanzada y evacuación de bajas se considera estratégica en los planes a medio plazo.
Las capacidades técnicas que explican su creciente relevancia
Uno de los rasgos más destacados del TERMIT es su configuración modular, basada en un chasis oruga alimentado por un conjunto de baterías que garantiza un alcance de hasta 40 kilómetros. A esta estructura se le añade una zona central preparada para transportar cargas superiores a los 300 kilogramos, lo que amplía su empleo a múltiples escenarios operativos.
Puede equiparse con cámara frontal y trasera, lo que facilita la observación del terreno en tiempo real, incluso en condiciones de visibilidad reducida. Además, su velocidad aproximada de 10 kilómetros por hora resulta suficiente para acompañar el ritmo de unidades desplegadas o para realizar traslados discretos, apoyados por un nivel de ruido muy bajo generado por su tren de rodaje eléctrico.
Conectividad remota con opción satelital
La posibilidad de integrar una antena Starlink en el carrozado permite manejar la plataforma desde distancias elevadas mediante un enlace estable, incluso en zonas con infraestructura de comunicaciones limitada. Esta capacidad es especialmente valorada en misiones donde la separación entre operador y UGV supone un incremento directo de seguridad.
El diseño admite blindaje adicional si la misión lo requiere, sin comprometer su movilidad. También es compatible con la instalación de sistemas de armas controlados a distancia, ampliando notablemente su función más allá del transporte.
La dimensión industrial: España como posible centro de producción
Uno de los aspectos más relevantes surgidos tras las evaluaciones es la existencia de un acuerdo preliminar que permitiría fabricar el TERMIT en instalaciones situadas en las proximidades de Madrid. Este movimiento tendría un impacto notable en la industria española de defensa, tanto por la transferencia tecnológica asociada como por la creación de una cadena de producción nacional para sistemas autónomos terrestres.
Ucrania, a través de la compañía Tencore, ha fabricado ya alrededor de un millar y medio de unidades de este modelo. Su experiencia acumulada permite que la producción pueda adaptarse a los requisitos específicos del Ejército de Tierra, optimizando tiempos, costes y mantenimiento.
Coste contenido y eficiencia operativa
El precio unitario, a partir de 35.000 euros, convierte al TERMIT en una solución competitiva respecto a otros sistemas no tripulados. Los costes de operación, igualmente reducidos, refuerzan su atractivo en programas donde la sostenibilidad presupuestaria es un factor esencial. Se estima que un UGV de este tipo puede completar al menos diez misiones de combate, ratio que aumenta la rentabilidad operativa y facilita la amortización de la inversión inicial.
Un sistema que anticipa el futuro de las operaciones terrestres
La combinación de movilidad, modularidad, autonomía y conectividad hace que el TERMIT se posicione como una de las plataformas más versátiles entre los UGV de su categoría. Su despliegue en ejercicios españoles refleja un cambio doctrinal en el que la robotización y los sistemas no tripulados adquieren un peso creciente.
Los próximos meses serán determinantes para conocer si el Ejército de Tierra formaliza su incorporación en un número mayor de unidades. De consolidarse, España reforzaría su capacidad para integrar tecnología probada en combate y para desarrollar producción propia, situándose en un escenario de innovación estratégica en el ámbito militar. En este proceso, el TERMIT se convierte en un referente clave para orientar la modernización futura.












