Las Barbies siempre han sido un estándar de belleza entre las niñas, pero nadie decidió perseguirlo tanto como ha hecho Marcela, la argentina que es considerada la Barbie humana. Moldeada a imagen y semejanza de la muñeca, ha conseguido crear todo un imperio, con sus propias marcas y un reality.
Marcela se ha sometido a varias operaciones estéticas y tratamientos. El último de ellos es el que más polémica ha generado: la transfusión de plasma de su propio hijo para mantenerse joven. «Me la pinchan en el brazo y va directamente a mi torrente sanguíneo», nos cuenta.
Detrás de todos estos tratamientos está el miedo de Marcela a envejecer deteriorada. «No es la cantidad de vida, sino la calidad«, advierte, «me he quitado 15 años de encima».
Hoy, Marcela tiene claro que nació para brillar y para que todos la miren. Una vida que no le teme a los cambios y que se atreve a todo para conseguir mayor longevidad. ¡Dale al play para escuchar su historia!













