El entrenador del Sant Andreu, Natxo González, expresó ayer su deseo de disfrutar de una eliminatoria cargada de alicientes «Es un acontecimiento para todos, para nosotros, para la afición. Son días chulos y bonitos para intentar disfrutarlos, competir y agarrarnos a las opciones que podamos tener para darnos una alegría. La preparación es la de un partido más, sabiendo lo que vamos a tener enfrente. Intentaremos hacerles daño”, apuntó.
El técnico cuatribarrado reconoció la dificultad de la empresa que sus pupilos tienen por delante. «No es fácil porque estamos hablando de un equipo de Europa League. Son mejores que nosotros en todos los aspectos, física y futbolísticamente, así que no va a ser fácil contrarrestar juego. Pero vamos a intentar encontrar el modo de hacerles daño, a ver si lo conseguimos. Insisto en que va a ser un partido a ganar y a meter mucha intensidad, que es la gran diferencia que hay entre categorías», dijo.
El entrenador del Sant Andreu ve en el choque contra los celestes una buena oportunidad para reivindicarse. «Siempre es una oportunidad. Tenemos un regusto amargo del último partido de liga. No hemos tenido tiempo de pensar y sí de ilusionarnos con el partido de mañana y hacernos ver a nosotros y a la gente que en Sant Andreu no es el del domingo pasado, sino que es otro Sant Andreu que todos queremos. Lo afrontamos con esa energía», aseguró.
González lamentó la baja de Mario Mendes, su mejor baza ofensiva. «Es nuestro máximo goleador y obviamente es una baja importante, pero hay que vivir con estas situaciones que ocurren durante una temporada», comentó el técnico vasco, que se mostró convencido de que la afición empujará esta noche sin descanso al equipo: «La afición es lo mejor que tenemos. Es la que nunca falla. Sabemos lo que nos van a dar y lo único que nos queda es corresponderles con esfuerzo, dejar todo por este escudo y que puedan estar orgullosos de nosotros».














