El Tribunal de Instancia de Yecla investiga a un individuo de nacionalidad española, cuya identidad y edad no han sido facilitadas, acusado de raptar y violar a su exnovia, de la cual tenía una orden de alejamiento. El hombre, que fue detenido y se encuentra en prisión provisional, recurrió la medida y pidió salir de la cárcel, aunque su solicitud fue desestimada.
En concreto, al sospechoso se le imputan delitos de maltrato habitual en el ámbito de violencia de género, agresión sexual con penetración, detención ilegal y quebrantamiento de condena, explican fuentes judiciales.
La prisión provisional es la medida cautelar más restrictiva de las que contempla la ley en España e implica que la persona aguarda entre rejas a que salga su juicio, esto es, sin tener una condena.
Pide salir en libertad y propone que le pongan una pulsera de control, pero los jueces le mantienen entre rejas
Cuando fue llevado al Juzgado de Guardia, tras su arresto, la jueza, dado los indicios que había en contra de este individuo, ordenó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. En el auto en que lo decide, la autoridad judicial alude al riesgo de fuga y subraya que la «única posibilidad real es privar provisionalmente de libertad al investigado en tanto se continúe la instrucción de esta causa y se resuelva penalmente en la instancia pertinente».
El sospechoso recurrió y ahora la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia ha contestado a su recurso, rechazándolo. La Fiscalía y la acusación particular (que defiende los intereses de la víctima) también se opusieron a que este procesado salga libre.
La mujer denunció que le dio una paliza y la forzó por celos, al pensar que tenía una relación con otro
El encausado argumentó que tiene «domicilio conocido», tanto en Yecla como en el pueblo de sus padres, en Albacete. También aseguró que goza de «arraigo familiar y laboral» y que sufre una adicción a las drogas (en concreto, a la cocaína) y al alcohol. Debido a la «previsible larga duración del proceso», su defensa propone que se le impongan «medidas menos gravosas como medios telemáticos de control y comparecencias presenciales» en el juzgado.
«Alteración de las pruebas»
El Ministerio Público, al oponerse al recurso, subraya que «la prisión provisional resulta indispensable para el supuesto que nos ocupa, no solo para garantizar la seguridad e integridad de la víctima, sino por la gravedad para las penas previstas en abstracto respecto los delitos investigados y ante una posible alteración de las fuentes de prueba».
Los hechos que se investigan habrían ocurrido, presuntamente, por «una reacción machista» del sujeto «ante la posible relación de la denunciante con otro hombre».
El procesado, detalla el documento judicial, se mostró «posesivo y celoso, en el contexto de lo cual la habría golpeado y penetrado la mujer sin su consentimiento. Todo ello dentro de una habitación de la que ella no podía salir». La lesionó en la cara, los brazos, las piernas, la espalda y los glúteos.
La Audiencia pone el acento también en que el individuo tenía prohibido acercarse a la mujer: la orden de alejamiento expiraría el 30 de diciembre. El sujeto aseguró, sin embargo, que la víctima y él tenían sexo «todas las semanas» pese a no tener permitido aproximarse.
En cuanto a la adicción a las drogas que alega el varón, el tribunal dice que «más que un dato positivo, más bien se trata de una circunstancia que ahonda en ese peligro en que se halla la víctima, calificado como ‘alto’ por la unidad policial; y es que, ante esa liberación que producen dichas sustancias en el investigado, las barreras de respeto a las medidas judiciales son fácilmente eludibles».
Pide ayuda
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Las víctimas de maltrato sordas, con discapacidad auditiva, ciegas o sordociegas pueden llamar al 016 con 900 116 016, SVisual, ALBA, Telesor, ATENPRO y la app PorMí. Todos los recursos contra la violencia de género.











