Luna menguante, el proyecto de José Jarque, se puede visitar en la sede de la asociación Cúmul en Castelló convertido en una instalación que amplía las posibilidades del fotolibro finalista del Premio Eloi Gimeno 2024. El autor despliega aquí un universo hecho de papel manchado, memoria rural y gestos heredados de la vendimia, componiendo una reflexión visual que activa sentidos y recuerdos.
Un proyecto en transformación, que pasa del libro al espacio expositivo para revelar lo que queda oculto en las capas del territorio y en la liturgia agrícola: esas marcas que, como las lunas que mueven las mareas, definen el ritmo secreto del campo.
La vendimia como relato ancestral
En Luna menguante, Jarque observa la tradición vitivinícola del pueblo de su madre desde un lugar íntimo, casi ritual. Las imágenes —tachas de vino sobre papel usado para amortiguar el golpe de la uva— se convierten en huellas del proceso agrícola, en palimpsestos de un verano que ya pasó, como escribe Antonio Lachós. Son restos de un tiempo que vuelve cada año, idéntico y a la vez distinto.
La sede de la asociación cultural Cúmul alberga hasta enero la exposición de Jarque. / David Caballero
El proyecto reivindica la vendimia como un legado vivo, una práctica que ha viajado desde el antiguo Egipto hasta las comunidades rurales de hoy. Una continuidad que Jarque rescata «de luna en luna», atento al modo en que el ciclo natural determina la vida del campo y la vida de quienes lo trabajan.
Sudarios, diarios y territorio
Las hojas prensadas con vino funcionan como sudarios de un gesto agrícola, como páginas de un diario accidental donde la uva dialoga con titulares y fotografías del mundo contemporáneo. Grafías naturales que conviven con lo humano, creando un archivo de manchas que evocan racimos, lágrimas de fermentación o simples sombras cargadas de significado.
Para el espectador, la instalación en Cúmul propone una lectura pausada: una manera distinta de recorrer un proceso que, como señala Julián Barón, «da cuenta del rastro que deja la matriz de la uva, el lugar donde se fijan las primeras lágrimas de vino».
La reedición del fotolibro y su proyección internacional
Con motivo de la muestra se ha presentado también la reedición del fotolibro, seleccionado en citas como KIOSKO 004 (Bienal Mayrit) o la Lisbon’s Photobook Fair. Una señal clara del interés que despierta un trabajo que combina tradición, experimentación y una mirada contemporánea hacia la cultura del territorio.
Cúmul, laboratorio de creación y memoria
La exposición consolida a Cúmul como uno de los espacios más activos en la escena cultural joven de Castelló: un lugar donde las propuestas se despliegan sin jerarquías y donde proyectos como el de Jarque encuentran espacio para expandirse, dialogar y mutar.
Luna menguante no solo muestra un proceso agrícola. Lo convierte en un gesto artístico, en una invitación a mirar el territorio desde la proximidad, en un recordatorio de que todavía hay huellas capaces de contarnos quiénes somos.
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