Cuando los primeros racimos de uvas empiezan a brotar en las vides y las hojas son aún de un verde intenso, un pequeño robot recorre las hileras de cepas de punta a punta. Estamos en Yepes, en la provincia de Toledo, en los terrenos de Casa del Valle, una compañía que elabora vinos de pago con las variedades sauvignon blanc, cabernet, merlot y syrah. Propiedad del grupo Bodegas Olarra, esta finca de 82 hectáreas, que recuerda mucho a un ‘chateau’ francés, ha cedido sus viñedos para que expertos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) lleven a cabo un proyecto pionero en este campo. Con tecnología aportada por Telefónica España, los investigadores buscan optimizar la producción y poder analizar en futuras campañas la evolución del crecimiento vegetativo del viñedo para tomar mejores decisiones agronómicas.
Es un ejemplo claro de cómo la tecnología, y en particular la inteligencia artificial, pueden ayudar a la mejora de las cosechas, en este caso en una plantación ecológica. Es, además, un sistema replicable a otros tipos de cultivo realizando las adaptaciones necesarias a sus requisitos», explica Alma Ortuño, experta en Innovación de Telefónica España. «El balance general de este proyecto es que ha sido muy prolífero y nos ha abierto un escenario muy rico para seguir evolucionando las tecnologías Smart Agro», agrega Ortuño.
Exterior de la finca de las bodegas Casa del Valle, en el municipio toledano de Yepes. / Casa del Valle
El robot que se desplaza entre las vides -lo hace por ambos lados, para que no se le escape ningún detalla-, está capturando datos de la vegetación. Cuenta con una base móvil para trasladarse y con un brazo articulado que recorre cada planta y toma datos con una cámara multiespectral y un escáner láser de tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging) que lleva incorporados. Además del robot y de unos sensores desplegados en suelo (para tomar nota de la humedad, la conductividad, la temperatura del suelo), se ha instalado una estación meteorológica con sensores de humedad ambiental, temperatura, velocidad del viento y radiación solar, parámetros importantes a la hora de analizar el cultivo.
Optimizar la siguiente cosecha
Con la información de las imágenes multiespectrales, nubes de puntos 3D y los datos obtenidos tanto por el robot como por los sensores y la estación meteorológica, se desarrolla una analítica avanzada con modelos de Machine Learning y se envían al servidor del proyecto, gestionado gracias a la tecnología de Edge Computing, a través de la conectividad 5G en la banda de 700 MHz. Allí se procesarán mediante junto con los datos de la vendimia para obtener un modelo que sea capaz de predecir los resultados y que ayude a optimizar la siguiente campaña de acuerdo a los objetivos planteados.
Telefónica ha aportado al proyecto la red y la infraestructura de comunicaciones y procesamiento en el Edge. La UPM, por su parte, contribuye con el conocimiento agronómico y tecnológico, con el despliegue de la sensórica, la implementación de la robótica de precisión y el análisis de los datos del viñedo. «La agricultura de precisión y la agricultura digital están redefiniendo el paradigma de la producción agraria, con tecnologías ya disponibles a día de hoy como la robótica agrícola, y la sensórica, que han de ir de la mano necesariamente de comunicaciones de última generación y analítica avanzada para sacar partido a la gran cantidad de datos generados«, ha subrayado el coordinador del proyecto por parte del equipo UPM, Constantino Valero. Los centros de la Politécnica que han participado son la Escuela de Ingeniería Industrial, la Escuela de Ingeniería Agronómica, la Fundación Premio Arce y el Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (Ceigram).
«La experiencia permitió obtener una gran cantidad de datos referentes a las necesidades nutricionales de las vides, estado sanitario o predicción de cosecha», valora Daniel Martín, director técnico de Bodegas y Viñedos Casa del Valle. «Nos encontramos en un momento difícil en el sector vitivinícola. A la falta de mano de obra se suman los elevados costes de producción y una situación de los mercados muy complicada con alta incertidumbre, por lo que la incorporación de tecnologías a un coste asumible puede marcar la viabilidad de muchas explotaciones», observa Martín. «Y esto -agrega- sin más programas de investigación y ayudas públicas va a ser muy difícil de conseguir».
Tareas clave del sector
Precisamente hace unos días, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado, en unas jornadas celebradas en Córdoba, el papel que ejerce España como «referente internacional» en la aplicación de la inteligencia artificial (IA) en el sistema agroalimentario. En la clausura del encuentro ‘Inteligencia Artificial y sistema agroalimentario sostenible’, organizada por la Fundación Triptolemos, de la que la Universidad de Córdoba (UCO) forma parte, y la Cátedra Internacional de Inteligencia Artificial y Agricultura, Planas destacó que «la IA ya se emplea en tareas clave del sector agrario«, entre ellos el de la viña.

Viñedos de la finca de Casa del Valle, en Yepes, en la provincia de Toledo. / Casa del Valle
El titular de Agricultura remarcó la importancia de «estas tecnologías, que son imprescindibles para abordar los retos del sector y lograr un sistema alimentario sostenible«. «España combina su liderazgo agroalimentario con una infraestructura digital sólida, reconocida por la Comisión Europea, que permite avanzar en la digitalización del sector», agregó el ministro. Durante la jornada, se abordaron temáticas como la colaboración público-privada como vía para potenciar la competitividad y la sostenibilidad alimentaria.
Suscríbete para seguir leyendo














