18 de marzo de 2020. María Dolores Illan, de 59 años, desaparece en el sur de Gran Canaria cuatro días después de que se decretase en el estado de alarma por el coronavirus. Nadie la busca. Su marido, Miguel Gallego, afirma que se fue voluntariamente. Cinco años después, en febrero de 2025, él confiesa haberla matado, descuartizado y esparcido sus restos por rincones del sur de la Isla, donde convivían desde 2014, cuando llegaron procedentes del municipio catalán Vilassar de Mar.
30 de marzo de 2025. Juan Ramón Alzate estrangula en Las Palmas de Gran Canaria hasta la muerte a su novia, Diana Carolina Calderón, un mes y medio después de empezar una relación sentimental. Ese mismo día, huye a la Península, con la intención de refugiarse en su Colombia natal. La Policía Nacional lo detiene en Málaga, una semana más tarde de cometer el crimen machista.
24 de junio de 2025. Madrugada de San Juan. Alfonso -con antecedentes por violencia de género– asesina por asfixia a Carmen, su pareja desde hace tres años. Acto seguido se apuñala con un cúter y se ahorca en las escaleras de la casa que compartían en la capital grancanaria.
Dos son los crímenes de violencia de género que han golpeado a las Islas en estos once meses de 2025. A ellos se suma la resolución del asesinato machista cometido en 2020, un caso que no se ha cerrado hasta cinco años más tarde. El machismo vuelve a asesinar en Canarias, tras dos años sin sufrir la muerte de ninguna mujer a manos de sus parejas o exparejas. Diana y Carmen se unen a la lista -con ellas- de 38 mujeres asesinadas en todo el país.
El Archipiélago estaba ‘libre’ de esta lacra desde agosto de 2023, cuando un nonagenario acabó con la vida de su mujer en su domicilio de Valle de Guerra, en el municipio de La Laguna. El autor del crimen, de 91 años, ni siquiera pudo declarar debido a su estado mental, con síntomas de demencia senil.
Ese año, el de Evarista, de 92, no fue el único crimen de las Islas: Hayate, de 46 años, falleció el 8 de enero a manos de su pareja en Adeje, en una agresión que se produjo delante de los hijos del matrimonio. El 11 de abril Rebecca, de 26 años y de origen alemán, era asesinada por su marido, Alexander, en la habitación del hotel de Morro Jable, en Fuerteventura, donde pasaban sus vacaciones. Son los nombres de las víctimas. Las vidas de mujeres sesgadas en Canarias por los hombres con los que pensaban compartir el futuro. Ellos terminaron con su presente.
En Gran Canaria, hasta los asesinatos de Diana y de Carmen, hay que retrotraer la vista hasta el año 2020. En un lustro, ningún hombre quitó la vida a su mujer o pareja. El último fue el de María de los Ángeles Ibarluze, de 66 años. Su verdugo, Manuel Ramón, de 44, la mató en la localidad de Gáldar y calcinó el cadáver para borrar sus huellas en diciembre de 2020. Luego, se dio a la fuga, aunque se entregó días más tarde en Lanzarote.
Ese año, al otro lado de la Isla, en el sur, desapareció María Dolores Illan. Pero no fue hasta un año después, el 11 de marzo de 2021, cuando Miguel Gallego, de ahora 70 años, acudió a denunciar. Ese día, la primera vez que pisa la comisaría, dice que discutieron y que María Dolores se marchó de casa. Argumentó que había dejado una carta manuscrita en la que pedía que no la buscara.
Cinco años más tarde, esa misma carta se demostró falsa. Miguel la redactó imitando la letra de la mujer. En un interrogatorio, se vino abajo y confesó el crimen, aunque argumentó que la muerte fue accidental, durante una caída en un forcejeo. Luego, la descuartizó y tiró sus restos por diferentes puntos del sur de la Isla, tras secarlos en el salón de su apartamento.
La siguiente vida perdida fue la de Diana Carolina, de 48 años. Hacía mes y medio que compartía la vida con el que acabaría siendo su asesino. Juan Ramón, de 43, envolvió su cadáver en una manta y lo colocó debajo de la cama. Intentó huir, pero lo localizaron diez días más tarde en Málaga.
Carmen, de 60 años, cierra la lista. Alfonso, de 57, tenía antecedentes por violencia de género sobre otra pareja, pero entre ellos no había denuncias previas de malos tratos, como tampoco en el caso anterior. Él se suicidó.
Evarista, Rebecca, María de los Ángeles, María Dolores, Diana, Carmen… Son los nombres de las últimas víctimas de violencia de género en Canarias. Dos, este año en las Islas; 38, en todo el país. La mayoría, mujeres de 41 a 50 años -13- que convivían con su agresor -31-. Doce de las asesinadas eran expareja o estaban en fase de ruptura y 29 no tenían denuncia interpuesta. Además de las vidas perdidas de las mujeres: veinte menores de 18 años han quedado huérfanos en España por la violencia machista. Desde que hay registros, en el año 2003, el machismo se ha cobrado 1.333 víctimas, 108 en Canarias.











