El caballito de mar de hocico largo (Hippocampus guttulatus), icono indiscutible del Mar Menor, está más cerca que nunca de recibir el amparo estatal que científicos y asociaciones llevan años reclamando. La consulta pública previa abierta por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) para modificar los anexos del Real Decreto 139/2011 y del Real Decreto 630/2013 ya ha concluido, y entre las propuestas destaca la inclusión del caballito de mar en la categoría de ‘Vulnerable’ dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas.
El cierre del plazo, que se mantuvo abierto del 25 de septiembre al 20 de octubre de 2025, marca un paso decisivo en un proceso largo y muy esperado. A partir de ahora, el Ministerio analizará las contribuciones recibidas para redactar la Orden Ministerial definitiva, que posteriormente deberá pasar por un periodo formal de información pública.
Actualmente, el caballito de mar de hocico largo sólo está incluido en el Libro Rojo de los Vertebrados de la Región de Murcia y en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pero no había sido declarado oficialmente como especie amenazada en el Catálogo.
En España, la inclusión de una especie en el Catálogo como ‘Vulnerable’ depende de que cumpla ciertos criterios técnico científicos que reflejen un riesgo moderado de declive poblacional, fragmentación de hábitat o vulnerabilidad ecológica. El procedimiento requiere una propuesta formal, evaluaciones técnicas y el visto bueno de la Comisión Estatal del Patrimonio Natural y la Biodiversidad.
Cabe destacar que la entrada en esta categoría activa obligaciones legales concretas: se debe elaborar un Plan de Conservación que incluya diagnóstico de la especie, medidas de protección, definición de áreas críticas, coordinación entre administraciones y seguimiento periódico. Esto supone un nivel de protección mucho más fuerte que el que ofrece el simple Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, que únicamente establece prohibiciones generales sin exigir planes de gestión.
En este sentido, la catalogación permite que las administraciones adopten medidas obligatorias para garantizar la conservación y recuperación de la especie, algo que asociaciones y científicos consideran fundamental para especies vulnerables como el caballito de mar del Mar Menor.
Un logro que culmina años de insistencia científica y ciudadana
Para el Hippocampus guttulatus, esta propuesta no es un gesto aislado. Es el resultado directo de más de una década de trabajo de asociaciones como Ecologistas en Acción y especialmente de la Asociación Hippocampus, que ha liderado censos de población, impulsado proyectos de ciencia ciudadana, desarrollado colaboraciones científicas y presentado solicitudes formales ante administraciones regionales y estatales. La entidad ha defendido siempre que la protección nacional es imprescindible para activar un plan de conservación obligatorio que garantice la recuperación real de la especie.
Una especie que intenta remontar, pero aún vulnerable
Los últimos estudios en el Mar Menor apuntan a un leve pero esperanzador repunte de ejemplares juveniles y una mejora localizada en áreas de vegetación submarina. Se trata de signos positivos que contrastan con el declive sostenido de la última década. Sin embargo, los expertos insisten en que su recuperación es todavía frágil: el caballito sigue siendo extremadamente sensible a los cambios en la calidad del agua, la pérdida de hábitats y las alteraciones del ecosistema.
La consulta: un proceso que cierra una etapa y abre otra
La consulta pública previa ha servido para recopilar opiniones sobre los problemas que la norma pretende resolver, su necesidad, su oportunidad y las alternativas consideradas. Ahora, el Ministerio deberá elaborar el texto definitivo de la Orden, integrada en una revisión más amplia que también afecta a otros taxones amenazados y al Catálogo de Especies Exóticas Invasoras.
Aunque el procedimiento aún debe superar varias fases, el cierre de la consulta deja claro que la propuesta ya está oficialmente en marcha y ha superado el primer filtro institucional.
Un futuro que depende de la protección estatal
El caballito de mar ha sido, en estos años de crisis ambiental, una metáfora involuntaria del Mar Menor. Su desaparición simbolizó la degradación; su tímido retorno, la resiliencia de la laguna. Como varios investigadores han insistido, donde aparece un caballito, suelen aparecer también las condiciones necesarias para que prospere la vegetación marina y la fauna asociada.
La catalogación, de salir adelante, consolidaría un mensaje que en la Región se repite desde hace tiempo: no hay recuperación del Mar Menor sin recuperación de sus especies clave.
La especie, frágil y paciente, parece estar esperando. Las decisiones que se tomen en los próximos meses podrían marcar la diferencia entre una recuperación duradera o un retroceso definitivo.















