Nico Williams se asoma al Camp Nou para ‘inaugurar’ el coliseo azulgrana. Pero lo hará de rojiblanco. Después de un verano tortuoso para el extremo, en el que su coqueteo con el Barcelona, al que se planteó marcharse para jugar junto a su ‘bro’ Lamine, el pamplonica terminó renovando con el Athletic con un contrato casi vital que le mantendrá atado a los ‘Leones’ hasta 2035.
Otoño complicado
Si el verano fue complicado para el campeón de Europa en Alemania, el otoño está siendo tanto o más difícil. Unas molestias inguinales que han desembocado en una pubalgia le están complicando la vida al delantero. De los cuatro partidos que ha jugado el Athletic en Champions, Nico ha sido baja en tres (Arsenal, Dortmund y Newcastle), jugando solo en Bilbao ante el Qarabag. Y se da la circunstancia de que los tres en los que faltó terminaron en derrota y en el que participó, concluyó en victoria.
En Liga también ha vivido un vía crucis. Arrancó jugando de titular los tres primeros (Sevilla, Rayo y Betis), con tres victorias y un gol suyo, además de dos asistencias. Pero luego se perdió cuatro seguidos por la pubalgia (Alavés, Valencia, Girona y Villarreal), en los que el Athletic no supo ganar ninguno, cosechando tres derrotas. Lo recuperó Valverde ante el Mallorca, en el que sustituyó a su hermano lesionado en el minuto 57, y después volvió a jugar ante Elche, Getafe, Real Sociedad y Oviedo. Pero de todos ellos solo completó entero el choque ante los azulones en San Mamés. Y con la selección no ha acudido a las ventanas de octubre y noviembre por culpa de esa pubalgia que no termina de superar.
Nico Williams recupera su lugar en el mural de Barakaldo / EFE
Esta semana parece que el extremo ha podido trabajar con normalidad y que estará en el once que Valverde despliegue en el Camp Nou. Junto a él estará Ohian Sancet, que también se ha ejercitado con el resto de la plantilla, lo que ofrece más opciones al técnico rojiblanco, donde parece que no estará Iñaki Williams, que ha comenzado a correr esta misma semana, tras sufrir una lesión muscular severa en el aductor largo de la pierna derecha.
Sin inscripción no fichaba por el Barça
Nico, por tanto, se medirá a un Barcelona en el que podía estar jugando. Después de coquetear con los azulgranas, el extremo cerró la puerta a los de Laporta al ser informado que el club catalán no le podía garantizar la inscripción para jugar en Liga. La noche antes de hacer pública su renovación, y de grabar el famoso vídeo frente a su graffiti en Bilbao, telefoneó a su amigo Lamine para comunicarle en primera persona que, ante la incertidumbre por la posibilidad de no ser inscrito, había tomado la decisión de quedarse en San Mamés y firmar su renovación.
Nunca firmó el menor de los Williams preacuerdo alguno con el Barça, como se llegó a afirmar en los medios de comunicación de la ciudad condal incluso el verano anterior, el de la consecución del título de la Eurocopa en Alemania. A Williams le atraía la idea de jugar junto a Lamine, pero las garantías que le ofrecían Deco y Laporta sobre su inscripción no le convencían. Después de su renovación fue duramente criticado desde Barcelona, pero Nico ha dado por cerrado ese capítulo. Así que ahora solo piensa en recuperarse de su pubalgia y a ayudar a un Athletic que ha comenzado de forma irregular la Liga, donde es séptimo con las mismas derrotas que victorias, y en Champions es 27º, aunque solo está a punto del corte que le metería en los cruces al final de la liguilla.
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