Alicante amplia su red de puntos gratuitos de agua refrigerada con la instalación de un nuevo surtidor en el mercadillo de Teulada. Con este punto, el primero en un mercadillo de la ciudad, el Ayuntamiento y Aguas de Alicante dan continuidad a un proyecto que evita cada año más de 300.000 botellas de plástico y que tiene como objetivo fomentar el acceso público a agua potable saludable en zonas muy concurridas. La red alcanza ya 25 surtidores distribuidos por toda la ciudad desde que la iniciativa se puso en marcha en julio de 2024.
El programa se desarrolla a raíz de un acuerdo presupuestario entre el equipo de gobierno del PP y Vox, y se ha expandido durante los últimos 16 meses a espacios con alta densidad de paso como áreas deportivas, comerciales, enclaves turísticos y zonas de tránsito vecinal. El consistorio y la empresa suministradora destacan que el uso está siendo elevado desde el primer año y medio, lo que ha permitido cuantificar también un ahorro global de más de 925.000 botellas de plástico desde la puesta en marcha del primer surtidor.
El mercadillo de Teulada reúne cada jueves y sábado 373 puestos instalados en una superficie de 15.450 metros cuadrados, lo que lo convierte en el de mayor tamaño y afluencia de Alicante. La concejala de Comercio y Mercados, Lidia López, subrayó que esta fuente «era muy demandada por comerciantes y compradores» de este mercadillo, y anunció que el proyecto continuará su despliegue en otros puntos similares. «La próxima instalación será en el mercado de Babel. La intención es que las fuentes estén presentes en todos los mercados municipales y tengan un uso cotidiano», afirmó López.
Expansión del proyecto: dónde están ubicadas las fuentes
Por su parte, el director general de Aguas de Alicante, Sergio Sánchez, explicó que la instalación del surtidor en Teulada corresponde a la «cuarta fase» del plan, aunque la empresa dejará de trabajar por fases y pasará a un modelo de ampliación progresiva. «Vamos a colocar fuentes donde sean necesarias. El consumo es alto y los objetivos como accesibilidad, refrigeración del agua y reducción notable de plásticos se están cumpliendo», destacó Sánchez.
Asimismo, Sánchez detalló que las fuentes dispensan agua del grifo refrigerada, la misma que llega a los hogares, lo que también ayuda a poner en valor la calidad del suministro municipal. Aguas de Alicante monitoriza el uso de cada surtidor para calcular su impacto y planificar nuevas ubicaciones. «Esperamos cerrar el año superando el millón de botellas de plástico evitadas», afirmó director general de Aguas de Alicante.
Desde Vox, el concejal Juan Utrera recordó que la instalación de estas fuentes forma parte de los compromisos incluidos en los acuerdos presupuestarios de su grupo con el gobierno municipal. Utrera señaló que esta primera fuente en un mercadillo «apoya al comercio tradicional» y afirmó que seguirán reclamando nuevas ubicaciones como Babel. Utrera añadió que para iniciar la negociación de los presupuestos de 2026 será necesario que se cumplan los compromisos pendientes de 2024 y 2025, como la comisaría de Juan XXIII.
La red de fuentes refrigeradas incluye actualmente puntos en el Mercado Central, la entrada al Castillo de Santa Bárbara, playas de San Juan, Albufereta, Postiguet y Urbanova, además de la Ciudad Deportiva, plazas como Séneca, España, Navarro Rodrigo y Argel, la Ermita de Villafranqueza, Santa Faz, Tabarca, el Parque El Palmeral, el Paseo Joan Fuster, el Museo de Aguas y la avenida Villajoyosa, entre otras ubicaciones con alta rotación de visitantes.
Reunión improvisada con el alcalde en el mercadillo de Teulada
La presencia del alcalde, Luis Barcala, en la puesta en marcha del surtidor propició una improvisada ronda de quejas vecinales. Dos mujeres le informaron de que están al borde del desahucio por la venta del piso en el que residen y reclamaron mediación municipal o una alternativa habitacional del Patronato de Vivienda. «Nos van a desahuciar y nos vemos en la calle con nuestros hijos porque quiere vender el piso», explicaron. Barcala recogió sus datos y se comprometió a estudiar el caso.
No fue la única queja que recibió Barcala durante su recorrido. Un vecino también quiso trasladarle su malestar por la subida de la tasa de basura, que en su caso ha pasado, según afirmó, de 30 a más de 100 euros anuales, pese a vivir solo. «Mis vecinos, que son cuatro en casa, pagan lo mismo que yo. No entiendo por qué se aplica igual a una persona sola que a una familia. Si no lo quieren arreglar, que me llamen y lo hago yo», reprochó este vecino. Ante esta crítica, Barcala respondió que el sistema actual de gestión de la tasa puede generar “efectos no deseados”, y comparó esta situación con la forma en la que, a su juicio, algunas leyes estatales, como la de Violencia de Género, producen consecuencias que no responden al objetivo inicial de la norma.
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