Aguas de Alicante, empresa líder en la gestión del ciclo integral del agua en Alicante, El Campello, Sant Joan d’Alacant, Sant Vicent del Raspeig, Petrer y Monforte, tiene un compromiso inquebrantable con la seguridad y salud de su plantilla, posicionando el bienestar de las personas como el pilar fundamental de su estrategia corporativa. Bajo el lema «cero accidentes: una elección», la compañía ha consolidado una robusta cultura preventiva que no sólo cumple con la normativa vigente, sino que la supera, logrando indicadores de siniestralidad que la sitúan como un referente en el sector.
La filosofía de Aguas de Alicante se basa en una cultura de seguridad justa, integral e interdependiente, donde cada miembro de la organización, desde la dirección hasta el personal de operaciones, asume un papel activo y responsable. Esta cultura promueve la autonomía del personal para protegerse a sí mismo y a sus compañeros, fomentando un clima de confianza que facilita la comunicación y el reporte de cualquier situación de riesgo, por mínima que sea.
El éxito de este modelo se refleja en datos contundentes. En 2024, Aguas de Alicante registró un índice de incidencia inferior a la mitad del valor medio de la Comunidad Valenciana (27.24) y del sector de captación de agua (26.11). Esta baja accidentalidad no es fruto de la casualidad, sino de un sistema de gestión proactivo que va más allá de la investigación de accidentes. La compañía analiza sistemáticamente cualquier evento, incluyendo los incidentes leves con alto potencial de peligrosidad (HiPo), para identificar las causas raíz, ya sean factores humanos u organizativos, e implementar medidas correctoras que eviten su repetición.
«12 Reglas que Salvan Vidas»
Un elemento central de esta estrategia son las denominadas «12 Reglas que Salvan Vidas», un conjunto de normas pragmáticas y de aplicación obligatoria para todo el personal, incluido el de empresas colaboradoras. Estas reglas constituyen la última barrera de seguridad ante circunstancias que podrían derivar en accidentes graves y son la base de una cultura de seguridad compartida y no negociable.
La innovación y la digitalización son los grandes aliados de Aguas de Alicante en este camino hacia el accidente cero. La compañía ha implementado un ecosistema de herramientas digitales de vanguardia para optimizar la gestión preventiva. Aplicaciones como Acciline/MyAcci+ permiten registrar visitas de seguridad y analizar datos de siniestralidad, mientras que la app Prodity digitaliza la gestión de Permisos de Trabajo para operaciones de alto riesgo, asegurando una supervisión y trazabilidad en tiempo real. Además, se han habilitado formularios accesibles mediante códigos QR para que cualquier empleado pueda comunicar riesgos de forma inmediata desde su teléfono móvil.
Colocación de un balón obturador. / .
La formación es otro pilar esencial en Aguas de Alicante; no se limita a la formación reglamentaria, sino que la complementa con tecnologías inmersivas como la realidad virtual. A través de simulaciones, el personal se capacita en la detección de peligros en oficinas, el mantenimiento en espacios confinados y la aplicación de las Reglas que Salvan Vidas en un entorno seguro y controlado. Para los trabajos de mayor riesgo, se exige un sistema de triple validación: formación teórico-práctica, capacitación en el procedimiento específico y una autorización por escrito, garantizando que sólo personal cualificado los lleve a cabo.
Este compromiso se materializa en la dotación de equipos de protección con tecnología. Para combatir el estrés térmico en épocas de calor, el personal de exterior utiliza pulseras que monitorizan la temperatura corporal y alertan ante un riesgo de golpe de calor. Asimismo, se han mecanizado tareas como el levantamiento de tapas de arquetas con imanes portátiles ergonómicos para mitigar sobreesfuerzos.
Todo el sistema de prevención de riesgos laborales de Aguas de Alicante está auditado y certificado externamente por Audelco, lo que garantiza su eficacia y el cumplimiento de los más altos estándares de calidad. En definitiva, la compañía entiende que proteger a su activo más valioso, las personas, no es solo una obligación, sino la mejor inversión para garantizar la excelencia y la fiabilidad del servicio esencial que presta a los ciudadanos de Alicante, entendiendo la seguridad y la salud como una elección estratégica y un compromiso diario.











