Un volumen de ahorro que cambia de manos
Durante los últimos meses, el sector financiero ha observado un desplazamiento notable del ahorro hacia plataformas de banca digital. Este flujo creciente responde a nuevas pautas de consumo financiero y a una competencia más intensa entre entidades que buscan captar depósitos en un escenario de márgenes ajustados.
Según los datos analizados, las entidades online han alcanzado un ritmo de crecimiento muy superior al previsto por los analistas del mercado. El incremento de saldos gestionados, concentrado especialmente entre junio de 2024 y junio de 2025, supera con amplitud el avance de ejercicios previos.
Una captación que duplica registros anteriores
Las cifras recopiladas indican que los bancos digitales añadieron 15.333 millones de euros a sus depósitos en solo un año, casi el doble del volumen captado en el periodo anterior. Este avance supone un crecimiento superior al 20% y eleva el total administrado hasta los 91.012 millones de euros.
Este resultado consolida una tendencia que ya apuntaba al alza en 2022 y 2023, cuando las ofertas promocionales impulsaron la entrada de nuevos clientes atraídos por tipos más elevados. Sin embargo, la novedad actual es que el crecimiento se mantiene pese a la reducción de incentivos, lo que sugiere un cambio estructural en el comportamiento del ahorrador.
Superan el 5% del mercado del ahorro
La progresión de estas entidades les permite superar el 5,3% de cuota en el mercado nacional de depósitos. Este porcentaje, que hace solo unos años parecía lejano, evidencia que la banca digital ya opera como un actor relevante, capaz de atraer tanto a particulares como a pequeñas empresas.
El avance resulta especialmente significativo si se tiene en cuenta que, en ejercicios recientes, los bancos con red física lograron recuperar terreno con incrementos puntuales de sus remuneraciones. La situación actual, sin embargo, ha cambiado debido a la caída generalizada de los tipos de interés dictada por el organismo monetario europeo.
El impacto del contexto financiero
La rebaja de los tipos ha limitado el margen de maniobra de las entidades tradicionales, que han dejado de competir con la misma intensidad en su oferta de depósitos. Este repliegue ha abierto un espacio que los bancos digitales han sabido aprovechar con propuestas más directas, sin vinculaciones obligatorias y con una estructura de costes reducida.
Además, el perfil del cliente digital se ha ampliado. Aunque inicialmente estaba formado por usuarios jóvenes y familiarizados con las nuevas plataformas, ahora también incluye ahorradores que buscan autonomía, claridad en las condiciones y ausencia de comisiones.
La influencia de los movimientos corporativos
Mientras avanzaba este proceso, el sector vivía un periodo de tensión marcado por la operación corporativa entre BBVA y Sabadell. La opa hostil —finalmente fallida— generó incertidumbre entre sus clientes y abrió una ventana de oportunidad para las entidades digitales, que reforzaron su ritmo de crecimiento durante esos meses.
Diversos competidores, incluidos algunos bancos tradicionales, aprovecharon la situación para captar clientes indecisos. No obstante, fueron las entidades online las que lograron un salto más visible, consolidando una tendencia que se mantenía constante desde antes de 2022.
El 16% del crecimiento nacional en depósitos
Uno de los datos más reveladores es que los bancos digitales acapararon el 16% del incremento total de depósitos registrado en España durante el último año, un crecimiento que a escala nacional alcanza los 95.000 millones de euros. Este peso demuestra que la banca online ya no opera en los márgenes del sistema, sino que contribuye activamente a mover los indicadores del mercado.
La mayoría de estas plataformas sigue centrada en productos dirigidos a particulares, aunque algunas han iniciado procesos de diversificación que buscan cubrir una gama más amplia de necesidades financieras, desde tarjetas y cuentas remuneradas hasta productos de inversión básica.
Un modelo de captación basado en simplicidad
Las condiciones que ofrecen las entidades digitales siguen siendo un factor diferencial. La ausencia de comisiones, las cuentas sin vinculación obligatoria y la transparencia de la información han impulsado una migración progresiva hacia modelos más flexibles. Este enfoque contrasta con el de los bancos con sucursales, que suelen exigir domiciliaciones, uso de tarjetas o permanencias para acceder a determinados beneficios.
En un contexto en el que el consumidor exige procesos rápidos y sin fricciones, estas diferencias se convierten en un elemento decisivo para captar nuevos usuarios.
Una tendencia que seguirá marcando el mercado
El crecimiento reciente de los bancos digitales confirma una transformación que lleva años gestándose. Los analistas prevén que su cuota siga aumentando, impulsada por clientes que buscan alternativas a los modelos tradicionales y por una oferta cada vez más competitiva.
Todo apunta a que el ahorro español continuará diversificándose entre múltiples plataformas. El desafío para los grandes grupos será adaptar su estrategia a un entorno donde la banca digital ya es una pieza clave del sistema financiero y no una opción secundaria.
El informe del Banco de España subraya que este crecimiento no es coyuntural, sino que forma parte de una evolución sostenida que reconfigura el mapa del ahorro nacional. Un cambio silencioso que, según expertos del sector, seguirá intensificándose en los próximos años.









