Tengo claro que ninguna persona, futbolista, presidente o entrenador debe estar por encima de ningún club, y por supuesto menos de un club de la magnitud y la grandeza del Barcelona, pero el debate está ahí. ¿Es suficiente una estatua en la explanada del estadio a Messi o debe aprovecharse la imagen del futbolista más grande de todos los tiempos uniendo su nombre al del nuevo estadio del Barcelona? Esta debe ser la discusión.
Algunos pensarán que es mejor hacer esos homenajes cuando las personas ya no están y perpetuar o eternizar su nombre entonces, pero hay un factor importante a valorar y es la marca Messi y lo que significa para el fútbol mundial. Basta ver el enorme impacto mundial de su fotografía sobre el césped del nuevo estadio. Inesperada, brutal y maravillosa, más de 40 millones de visualizaciones, likes, comentarios, etc. la convierten en uno de los posts más importantes de la historia del deporte en Instagram. No está mal.
A ello podemos unirle que las fotos de Messi levantando el Mundial o durmiendo con la Copa están entre las más vistas a nivel mundial. La primera es la más vista. ¿Por qué no aprovecharlo?
La declaración de amor de Leo Messi en la fotografía no deja lugar a las dudas sobre el barcelonismo de Lionel y el amor que profesa al Barcelona. ¿Qué más hace falta?
Una estatua está bien, claro que sí, y es un enorme reconocimiento que debe agradecer Messi, pero también la tiene Johan Cruyff y un estadio a su nombre, por ejemplo. Y más que merecido, por supuesto.
Económicamente, además, me parece que tendría un impacto poderoso. Estadio Leo Messi, cuando el argentino esté retirado, sería unir dos marcas de enorme valor mundial. Messi tiene en Instagram, por poner un ejemplo, más de 509 millones de seguidores. ¡509 millones! El Barcelona, más de 145.
El PSG, el Inter Miami, la selección argentina aprovechan el nombre de Messi al máximo. ¿Acaso no tiene más derecho el Barcelona?
Además, Messi regresará algún día a Barcelona, a no tardar mucho, a vivir, y ansía volver al club y vincularse en un futuro, según ha confesado a sus más cercanos.
El debate está abierto. Las encuestas así lo dicen y sería una forma de expresarle la gratitud a un jugador como no se hizo cuando, abruptamente y con lágrimas en los ojos, tuvo que abandonar el club que ama tanto. De la misma forma que creo que Messi debe estar eternamente agradecido por lo que significó el Barcelona para que él se convirtiera en el mejor jugador de todos los tiempos.
Para Laporta es una oportunidad que no debe desaprovechar. Ser precisamente él el que resarza a Messi y reconduzca y una unos caminos que nunca debieron separarse.
Cuando Messi se retire y veamos la colosal dimensión de su carrera, seremos más conscientes de lo que ha significado, y el Barcelona debe aprovecharlo. Ya quisieran todos los clubes de élite del mundo haber tenido en sus filas a Messi y la trayectoria que realizó.
Messi dijo el otro día: “Ojalá algún día volver, a un lugar donde fui intensamente feliz, y donde ustedes me hicieron ser la persona más feliz del mundo”. Se refería al Camp Nou, quizás algún día, al Estadio Leo Messi.















