Si el papa León XIV visitará Santiago el año Santo de 2027 o no, convirtiéndose en el tercer pontífice en visitar la capital gallega, es aún una incertidumbre, y eso que ya cuenta con invitaciones por parte del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, o el arzobispo de Santiago, Monseñor Francisco José Prieto.
De confirmarse la visita de León XIV a la capital gallega, esta supondría la primera de papal a Santiago desde 2010, cuando Benedicto XVI aterrizó en Lavacolla en plena celebración del Año Santo. Una histórica visita de la que este jueves 6 de noviembre se cumplieron nada más y nada menos que 15 años.
Benedicto XVI saluda a la multitud durante su visita a la capital gallega / LAVANDEIRA JR
Benedicto XVI, «como un peregrino»
El 6 de noviembre de 2010, el papa alemán, Joseph Ratzinger, llegó con una gran expectación al aeropuerto de Lavacolla, donde fue recibido por el rey Felipe VI (en aquel entonces aún princípe de Asturias), Alberto Núñez Feijóo (entonces aún presidente de la Xunta) y Alfredo Pérez Rubalcaba (vicepresidente primero del Gobierno).

Benedicto XVI junto a los entonces príncipes Felipe y Letizia / Efe
Nada más llegar a la capital gallega, Benedicto XVI se presentó «como peregino», destacando que era una de las miles de personas que llegaban a Santiago para abrazar al Apóstol, mostró «el amor que siente por España» y puso en valor la «hermosa geografía» que recorrería en esta visita, en relación a Santiago y a Barcelona, a donde se desplazó después de su visita a la capital gallega.
«Deseo unirme a esa hilera de hombres y mujeres que, a lo largo de los siglos, han llegado a Compostela desde todos los rincones de la península y de Europa, e incluso del mundo entero, para ponerse a los pies de Santiago y dejarse transformar por el testimonio de su fe«, reivindicaba aún en el aeropuerto su santidad antes de atreverse incluso con el gallego, concluyendo su discurso con un «moitas gracias».

Una abarrotada Praza do Obradoiro durante la visita de Benedicto XVI en 2010 / Efe
Santiago esperaba la visita
«Hace tiempo que en estas tierras gallegas, de gentes amables y hospitalarias esperaban su visita», señalaba por su parte el aún entonces príncipe Felipe. «Sabemos de vuestra ilusión por acercaros a la maravillosa ciudad de Santiago de Compostela para orar ante la tumba del Apóstol».

Benedicto XVI ataviado como un peregino durante su visita a Santiago / LAVANDEIRA JR
El actual rey destacaba también a Santiago como «una ciudad que os espera con los brazos abiertos» y ponía en valor el Camino de Santiago y la «imponente» Catedral: «Una gran joya arquitectónica concebida en el románico».
Una auténtica fiesta
Santiago vivió esa jornada del 6 de noviembre de 2010 como una auténtica celebración. Entre gritos de aclamación como «Ondiñas veñen e van… non te vaias Benedicto, que te imos extrañar» o «¡Se nota, se siente, el Papa está presente!«, más de 200.000 fieles se congregaron entre los poco más de 12 kilómetros que separan Lavacolla y la Catedral para ver pasar al pontífice en el Papamóvil.

El papamóvil recorrió las calles compostelanas hasta la Catedral / INAKI OSORIO
Banderas gallegas y vaticanas ondeadas al unísono, cantos, globos, clowns y pancartas inundaron ese día las calles compostelanas. Aunque si había un lugar en la capital gallega que ese día brillaba especialmente era la Praza do Obradoiro, donde las 6.000 sillas colocadas para seguir en directo la eucaristía del papa quedaron completamente ocupadas en apenas dos horas desde que se abrieran los accesos.

Benedicto XVI durante su ofrenda al Apóstol Santiago / Efe
El «corazón espiritual de Galicia»
Ya en la Catedral, Benedicto XVI, ataviado con la capa del peregirno con la Cruz de Santiago y la concha, cumplió con los ritos de cualquier peregrino: abrazó la imagen del Apóstol, oró por «todos los hijos de la Iglesia» y calificó a Santiago como el «corazón espiritual de Galicia« y «escuela de universalidad sin confines».
Después de su homilía, celebrada en una más que abarrotada Praza do Obradoiro, el papa se desplazó de nuevo a Lavacolla, donde fue despedido por Felipe y Letizia antes de abandonar Santiago rumbo a Barcelona. La visita de Benedicto XVI a la capital gallega fue una visita exprés, solamente estuvo ocho horas en la ciudad, pero siempre será recordada.

Una abarrotada Praza do Obradoiro despidió a Benedicto XVI durante su visita a Compostela / LAVANDEIRA JR
Esperando una nueva visita
Benedicto XVI fue el segundo pontífice en visitar la capital, después de que su predecesor en el cargo, Juan Pablo II, que hizo acto de presencia en Santiago de Compostela en dos ocasiones: en 1982, con motivo del Año Santo; y en 1989 para la Jornada Mundial de la Juventud, cuando además realizó el último tramo del Camino a pie.

Juan Pablo II, con capa de peregrino, en una de sus visitas a Santiago / Efe
Por su parte, desde aquella jornada de noviembre de 2010, ningún Papa ha vuelto a visitar Santiago. El papa Francisco expresó en varias ocasiones su deseo de acudir durante el Año Santo 2021-2022, pero el viaje nunca llegó a concretarse. Ahora queda por ver si León XIV cogerá el testigo de Benedicto XVI en el Año Santo 2027 o si habrá que esperar otros 15 años más para que un Santo pontífice vuelva a Santiago.










