el majado que marca la diferencia

Karlos Arguiñano desvela cómo lograr un majado equilibrado triturando bien el ajo hasta obtener una pasta, añadiendo sal, perejil picado y entre seis y ocho cucharadas de aceite de oliva extra.

Con la textura adecuada del majado y dejándolo reposar antes de usar, este sencillo truco eleva cualquier receta con ese sabor casero y fresco que marca la diferencia.

Una vez preparado, se lo puedes añadir a cualquier verdura rehogada, un pescado a la plancha o incluso cocido, o cualquier carne para darle el toque extra final.


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