La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha reclamado este martes en Bruselas que el nuevo Pacto por el Mediterráneo reconozca la singularidad de las regiones insulares, al considerar que las islas “se enfrentan de forma más acelerada y directa” a los principales retos de la región.
Prohens ha participado como presidenta de la Eurorregión Pirineos Mediterráneo en el seminario ‘Nuevo pacto por el Mediterráneo: retos y perspectivas entre cohesión y ampliación’, organizado por el Comité Europeo de las Regiones dentro de la Semana Europea de las Regiones y Ciudades. En el encuentro también han intervenido la vicepresidenta de la Comisión Europea, Dubravka Šuica; el conseller de de Unión Europea y Acción Exterior de la Generalitat, Jaume Duch; y el presidente de la Eurorregión Adriático-Jónica, Nikola Dobroslavić, entre otras autoridades.
La presidenta ha centrado su intervención en la necesidad de que el futuro pacto tenga en cuenta la realidad específica de las islas mediterráneas, que, ha dicho, se encuentran “en medio de las dos riberas del Mediterráneo” y, por tanto, deben recibir una atención diferenciada. “Somos -Baleares- un poco más mediterráneos que nadie, porque nos rodea el mar por todas partes”, ha afirmado.
Reivindicaciones en clave económica, climática y migratoria
Prohens ha señalado tres ámbitos clave en los que las islas precisan un enfoque propio: la transición económica y ambiental, la adaptación al cambio climático y la gestión de la inmigración.
En materia económica, ha defendido la diversificación y sostenibilidad de los modelos productivos, especialmente en territorios con gran dependencia del turismo, y ha vuelto a pedir una flexibilización del reglamento de mínimis, que limita las compensaciones por la insularidad. “Estas ayudas no buscan una ventaja competitiva, sino permitir competir en igualdad de condiciones. Eso es precisamente la cohesión”, ha recalcado.
Prohens ha recordado además que Baleares lidera en el Comité Europeo de las Regiones un dictamen sobre turismo sostenible, que propone una cláusula de insularidad y la creación de fondos europeos específicos para apoyar a las islas en sus procesos de transformación.
La presidenta ha advertido también del impacto del cambio climático en los territorios insulares, con “sequías más severas y fenómenos meteorológicos cada vez más violentos”, y ha destacado las inversiones en infraestructuras hídricas que está impulsando el Govern. “Todo el ciclo del agua nos exige una inversión sin precedentes, tanto para el uso agrario como doméstico y turístico”, ha explicado.
Otro de los asuntos centrales de su discurso ha sido la presión migratoria que afrontan las Baleares. Prohens ha alertado de que el archipiélago balear “se está convirtiendo en la principal puerta de entrada de inmigración irregular de Europa a través del Mediterráneo”, con un incremento del 87 % en la llegada de migrantes por la ruta argelina. “Son cifras que ponen en jaque la sostenibilidad de nuestros servicios públicos y la capacidad de integración”, ha advertido, al tiempo que ha subrayado la necesidad de abordar esta realidad “con humanidad, pero también con seguridad”.
La presidenta ha recordado que esta tarde mantendrá una reunión con el comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, para reclamar una mayor colaboración de la Unión Europea en la gestión migratoria. “Las islas del Mediterráneo somos la frontera sur de Europa, y necesitamos que esa responsabilidad se traduzca en apoyo y recursos”, ha afirmado.
Por último, Prohens ha insistido en la importancia de distinguir entre inmigración regular e irregular, subrayando que la primera “es esencial para el funcionamiento de nuestra economía turística y de servicios”, mientras que la segunda requiere una respuesta coordinada europea.
“Si el Pacto por el Mediterráneo pretende dar una respuesta global a los retos comunes, debe ser especialmente sensible con las regiones más expuestas, como las islas”, ha concluido.
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