Cuando uno va a un restaurante, siempre recomiendo tomarse una infusión para evitar los postres

Uno de los momentos en los que más personas hacen una excepción con su dieta habitual es cuando salen a comer fuera. Una cena con amigos, un viaje o una comida de trabajo suelen convertirse en ese paréntesis donde el “me lo merezco” se impone al autocontrol. Y aunque es importante concederse esos espacios de libertad y experimentación (porque una relación sana con la comida también se construye desde el disfrute), lo cierto es que hacerlo con demasiada frecuencia puede acabar desequilibrando el organismo.

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