El acceso al barrio de Santa Cruz se ha convertido en los últimos meses en un aparcamiento improvisado de tuc tuc. Una situación que cada vez genera más preocupación entre los vecinos. El mecanismo es sencillo, los turistas llegan en estos vehículos, se bajan y se hacen selfies con las vistas a la ciudad. Después, recorren las estrechas calles del barrio para seguir fotografiando las casas y las calles más reconocible del Casco Antiguo. Sin embargo, esa actividad ha convertido la entrada al barrio en un punto de congestión al concentrarse más de ocho vehículos de este tipo en horas punta.
«Lo normal es que estén cinco minutos, pero a veces se convierte en diez porque tenemos que esperar a que acaben de hacer fotos»
La zona afectada es el entorno de la pasarela peatonal y la cercana ermita, junto a una pequeña zona de estacionamiento de ciclomotores, donde los conductores de tuc tuc suelen detenerse a petición de los visitantes. Desde allí, las vistas y la facilidad de acceso al barrio lo convierten en un enclave privilegiado para aquellos que desean hacer turismo con poco esfuerzo. Precisamente por eso, los conductores de tuc tuc hacen parada en la zona. «Realmente no estamos aparcando, son cinco minutos para la gente», asegura Rubén, uno de los conductores.
Tres tuc tuc aparcados en Santa Cruz en Alicante / Jose Navarro
Los tours suelen durar una hora en total, pero cuando los visitantes solicitan subir a Santa Cruz, el vehículo se detiene en este acceso. Sin embargo, estas paradas a menudo se prolongan, complicando la circulación y aumentando las tensiones con los residentes, que denuncian la saturación constante del barrio. «Lo normal es que estén cinco minutos, pero a veces se convierte en diez porque tenemos que esperar a que acaben de hacer fotos«, añade. El problema surge cuando coinciden varios tuc tuc al mismo tiempo. «Yo nunca me he cruzado con más de tres, pero no me gustaría coincidir con más porque maniobrar es muy complicado«, admite Rubén.
«El parque de bomberos está a dos minutos, pero si la entrada está bloqueada, puede ser un problema grave»
Hasta ocho tuc tuc en un día
Aunque los conductores insisten en que son paradas breves, los vecinos aseguran que la realidad es muy distinta. En un día de crucero o durante los fines de semana, se pueden contar hasta ocho tuc tuc en la entrada del barrio y, en una mañana normal, lo normal es que coincidan hasta cinco de estos vehículos, según denuncian los residentes de Santa Cruz. La escena se repite con asiduidad: tuc tuc aparcados, turistas haciéndose selfies y, tras ello, el paseo por las estrechas calles de Santa Cruz.
Para los residentes, la situación no solo es incómoda, también peligrosa. Este jueves, un incendio en una vivienda del barrio hizo temer que los bomberos no pudieran acceder con rapidez. «El parque de bomberos está a dos minutos, pero si la entrada está bloqueada, puede ser un problema grave», advierte Joaquín Gangoso, presidente de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo.
«En mi balcón hay tres de forma habitual, todos los días desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche»
Los testimonios vecinales coinciden en la queja: el barrio se ha convertido en un ir y venir de tuc tuc a todas horas. «En mi balcón hay tres de forma habitual, todos los días desde las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche. Es una cosa continua», lamenta Ruth Haswellaskey. La vecina asegura que, en ocasiones, ni los propios residentes pueden acceder con sus coches. «Cuando hay cruceros es peor, por la mañana llegan todos de golpe y bloquean la entrada», asegura.
«Se quedan en medio y no dejan pasar ni motos ni peatones. Les dices algo y te responden con chulería»
La misma sensación comparte Nuria Quiles, que denuncia que los vehículos no solo dificultan el paso, sino que además no muestran respeto hacia quienes viven allí. «Se quedan en medio y no dejan pasar ni motos ni peatones. Les dices algo y te responden con chulería. Los vecinos estamos pagando aparcamiento y con miedo de parar un momento en ese acceso mientras ellos tienen vía libre», señala Quiles.
Control y regulación
Los vecinos no piden la desaparición de los tuc tuc, sino una regulación clara que evite situaciones de bloqueo. «Cualquier hora parece buena para parar y da sensación de desorden. Si la policía hablara con ellos y se buscara un lugar habilitado, sería distinto”, añade el presidente vecinal quien apunta a la falta de vigilancia como uno de los problemas de la zona: «Antes teníamos policía de barrio, eran agentes eficientes. Ahora llamas y no siempre responden, se ha perdido mucho con ese cambio«, lamenta Gangoso.
Como él, Ruth Haswellaskey, coincide con sus vecinos, la seguridad es lo que más les preocupa estos días en el barrio. «No estamos contra los tuc tuc, pero no pueden subir cinco a la vez y bloquear la única entrada del barrio». El problema, asegura, no es que los turistas visiten Santa Cruz, sino que los tuc tuc lo hagan como si fuese un aparcamiento más. «Se hace pesado tenerlos ahí todo el día», concluye Nuria Quiles, que pide al Ayuntamiento que actúe y a los conductores de tuc tuc que cumplan con las normas: «Iguala la solución es habilitar un aparcamiento abajo, para que suban a dejarles, aparquen en otro sitio y luego vuelvan a recogerlos, igual que nos piden a nosotros cuando aparcamos. Si no, esto será un problema cada vez mayor«, afirma Quiles.
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