De licenciarse en Derecho a ocupar la mesa de inspectora jefa de Homicidios. Natalia Lorenzo Díaz (Ferrol, 1981) tenía claro que su objetivo profesional era luchar por la búsqueda de la verdad. Pensó que esa vocación la encontraría en la abogacía, pero no fue el caso. «Quería ser abogada, pero al hacer prácticas en un despacho sentí que los abogados debían defender a su cliente, sin importar del todo si su versión era la real. Eso no iba conmigo. Yo quería hacer Justicia y buscar la verdad. Sentir que con mi trabajo hago Justicia», cuenta. Y ese fue el motivo que la llevó a ingresar, en 2007, en la Policía Nacional.
Su carrera se ha desarrollado siempre en Las Palmas de Gran Canaria. «Entré en la Policía con la intención de estar siempre en Judicial para investigar delitos». Y lo consiguió.
Comenzó en Drogas y Crimen Organizado (Udyco), pasó por Delitos Tecnológicos y, desde hace once años, lleva el bastón de mando de Homicidios. Su puesto no es sencillo: «Lo más duro es el trato con las víctimas y los familiares, porque los atiendes en el peor momento». Resolver los crímenes no es solo su función, sino también gestionar los suicidios y el trato con la familia de los fallecidos.
Este año, con el aumento de homicidios, no ha sido fácil, pero todos los crímenes de la provincia de Las Palmas en demarcación de Policía Nacional están resueltos. También este año ha logrado llevar ante el juez a un hombre que hace cinco años mató y descuartizó a su mujer en el sur de Gran Canaria. «Los homicidios son duros emocionalmente, pero por ejemplo el secuestro que tuvimos en el sur fue muy complicado laboralmente por las 48 horas constantes sin descanso para localizarlos». Para Lorenzo su equipo es fundamental: «Autocuidarnos y estar unidos. Hablar. En Homicidios procuramos irnos a tomar algo cada vez que tenemos un día duro para ventilar, contar cómo nos sentimos y no llevárnoslo a casa».
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