El presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ)Miguel Polo Cebellán ya está en el interior de los Juzgados de Catarroja para declarar. Hace unos minutos, Polo ha accedido a pie al tribunal tras casi un año de silencio tras las terribles inundaciones del 29-O. El máximo responsable de la CHJ ha sido llamado a declarar como testigo ante la jueza y el fiscal de la dana, Nuria Ruiz Tobarra, titular del Tribunal de Instancia 3 de Catarroja.
Polo está obligado a decir verdad. Y también deberá contestar a todas las preguntas de la jueza, el fiscal, las cuarenta acusaciones particulares y populares y los abogados de las defensas de los dos acusados, la exconsellera Salomé Pradas y el exsecretario autonómico Emilio Argüeso. Aunque su condición de testigo se ha intentado cambiar por parte de algunas acusaciones populares, que han solicitado su imputación ante el supuesto «apagón informativo» de la CHJ, esgrimido por la Generalitat desde los días posteriores de la dana. Una petición que se ha topado con la negativa de la jueza de la dana, cuyas decisiones han avalado los seis magistrados de la sección segunda de la Audiencia de València, por unanimidad.
Remisión de correos
Sobre las acusaciones vertidas contra la CHJ para investigar a Miguel Polo y otros responsables del organismo de cuenca, la magistrada de Catarroja ha asegurado en varios autos que la ausencia de información sobre la evolución del caudal del barranco del Poyo que se le atribuye «resulta desmentida por la remisión de correos del SAIH (Sistema automático de información hidrológica), así como por la posibilidad de acceso al mismo«. Por tanto, señalaba la magistrada en otra resolución, «ni de forma paralela [se puede] atribuir responsabilidad penal al presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, ni a prácticamente todos los cargos directivos o no de dicho organismo».
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