La familia y amigas de Matilde Muñoz, vecina de Palma, presuntamente asesinada en Lombok el pasado julio, tienen la intención de celebrar un ritual en su honor y esparcir sus cenizas en la playa de la isla donde nadaba cada mañana, según informaron a EFE fuentes de su entorno.
Cremación tras pruebas de ADN
Una vez concluyan todas las pruebas de ADN, el cuerpo de Muñoz será cremado y sus cenizas esparcidas en la playa de Lombok. Un miembro de su círculo familiar planea trasladarse a la isla para participar en el ritual.
Detalles de la autopsia y la investigación
La Policía indonesia reveló que la autopsia, realizada el 4 de septiembre en un hospital policial de Mataram, indica que Muñoz falleció por asfixia, encontrándose signos de traumatismo en la cabeza, cuello y pecho. La Policía acusa a dos hombres —un empleado y un extrabajador del hotel Bumi Aditya donde se alojaba— de su muerte.
Según la investigación, los hombres entraron en su bungaló en la madrugada del 2 de julio y asesinaron y robaron a la española 3 millones de rupias (unos 182 dólares), el equivalente al salario medio mensual en Indonesia. Su cuerpo fue hallado el 30 de agosto enterrado en una colina de la playa de Senggigi, tras ser trasladado de lugar cuatro veces.
Rutina diaria y recuerdos de conocidos
Muñoz disfrutaba a diario de largos ratos de natación matutina, a corta distancia de su hotel, y luego tomaba un tentempié en el Café Alberto, donde conversaba con los camareros.
Quienes coincidían con ella en Lombok la recuerdan como simpática, sonriente y sorprendente, incluso para su edad. «Nos hablaba en indonesio», señaló uno de sus conocidos a EFE.
Trayectoria y legado
Nacida en Ferrol (A Coruña) y afincada en Mallorca, Muñoz pasaba largas temporadas en Asia, considerando el hotel Bumi Aditya su hogar en Lombok. La española creó un grupo de amigas viajeras que la recuerdan como inspiradora y solidaria, mientras que un familiar la describió como un ser extraordinario.













