El mundo animal tiene una increíble diversidad de formas y métodos de reproducción, pero lo que es totalmente excepcional es que las hembras de una especie puedan producir ejemplares de su propia especie y, al mismo tiempo, de otra diferente, y eso es exactamente lo que se ha descubierto en las hormigas cosechadoras ibéricas (Messor ibericus), que vive en la península Ibérica.
Los investigadores han descubierto un caso único en el mundo: las reinas de las hormigas Messor ibericus producen no solo crías de su propia especie, sino también de Messor structor, debido a un modo reproductivo que los científicos denominan xenóparo.
“Es algo casi imposible de creer y amplía nuestra comprensión de la biología evolutiva», declaró a Science Michael Goodisman, de la Facultad de Ciencias Biológicas del Instituto de Tecnología de Georgia, quien no participó en la nueva investigación. «Cuando crees que lo has visto todo, los insectos sociales te vuelven a sorprender», añadió.
‘Messor structor’, la otra especie que surge de la misma hormiga / Agencias
El proceso forma parte del ciclo de vida de estas reinas hembras, que no pueden producir obreras sin aparearse con machos de otra especie. El equipo analizó datos genéticos de 390 hormigas individuales de cinco especies diferentes del género Messor.
Los datos publicados en la revista Nature demuestran que, en la línea M. ibericus, las obreras y las reinas no son tan similares genéticamente. Esto evidencia que las obreras son híbridas. Un análisis más detallado del ADN mitocondrial reveló que todas las obreras tenían madres M. ibericus y que su ADN paterno proviene de una especie distinta, la M. structor.
No viven en las mismas áreas
Lo que hace esto aún más interesante es que las hembras de M. ibericus dependen exclusivamente de los machos de M. structor para tener obreras. Sin embargo, las áreas donde se encuentran ambas especies no se solapan completamente.

Áreas de distribución de las dos especies, que apenas se solapan / Nature
«Como prueba aún más convincente, se han encontrado obreras híbridas de primera generación de la isla italiana de Sicilia a más de mil kilómetros del punto de presencia conocido más cercano de su especie paterna», explican los autores.
Una misma hormiga pone dos especies distintas
El equipo descubrió que las reinas de M. ibericus ponían machos muy peludos casi la mitad del tiempo, y machos prácticamente lisos la otra mitad. Curiosamente, estas morfologías, peludas y lisas, coinciden perfectamente con las dos especies: las hormigas peludas son machos de M. ibericus, mientras que las lisas son M. structor. Dado que ambas crías macho comparten el mismo ADN mitocondrial, eso indica que las reinas de M. ibericus son las madres en ambos casos.
Sin embargo, los resultados muestran que las reinas de M. ibericus pueden producir crías macho sin su propio genoma nuclear; estas crías son clones de una única fuente de material genético almacenado en la espermateca. Las reinas permiten que el esperma entre en el óvulo y, de alguna manera, extraen su propio material genético, creando así machos y no obreras estériles.

La misma hormia pone dos especies diferentes / Nature
En esencia, el procedimiento es el siguiente: las hormigas M. ibericus clonan a las hormigas M. structor para obtener esperma. Luego, se aparean con esos clones para crear híbridos que funcionan como obreras dentro de la colonia. De esta manera, «domestican» a la hormiga M. structor y su genoma, permitiendo que estas colonias de hormigas se desarrollen sin la presencia de M. structor, según detalla el portal IFLScience.
Queda por ver si los machos de M. structor, producidos por reinas M. ibericus, pueden aparearse y producir descendencia viable con las reinas M. structor. ¿Son híbridos, son una de las dos especies o bien otra completamente nueva? Es uno de los misterios que la ciencia tiene pendiente de desentrañar.













