La Junta de Gobierno dará hoy, salvo cambio de último momento, su visto bueno al proyecto de modificación de las ordenanzas fiscales municipales de cara al año 2026. Un movimiento que podría considerarse menor ya que los cambios que se plantean sobre la situación actual son pocos y de escasa envergadura, pero que tiene una gran trascendencia como arranque oficial de la tramitación del presupuesto de 2026. Un presupuesto clave para el gobierno compartido de Foro y PP bajo el liderazgo de Carmen Moriyón de cara a consolidar su hoja de ruta para la ciudad y para sus proyectos emblemáticos una vez superado el ecuador del mandato y en un ejercicio previo a año de elecciones.
Al mismo tiempo que las ordenanzas fiscales se abren desde hoy a las enmiendas de los grupos de la oposición sigue el trabajo en el seno del gobierno para diseñar el nuevo presupuesto. La concejalía de Hacienda, que lidera la forista María Mitre, mantiene reuniones con los responsables de todas las concejalías de cara a cuadrar los números del proyecto. El reto es tener el documento cerrado a mediados de este mes para que pueda pasar los filtros del área de fiscalización y tener el informe de impacto de género de cara a su aprobación en Junta de Gobierno a principios del mes que viene.
Desde el punto de vista estratégico, la línea marcada conlleva blindar los grandes proyectos de ciudad –encabezados por el trío que conforman Naval Azul, la Pecuaria y Tabacalera– pero sin perder de vista las actuaciones del día a día que necesita la ciudad y las políticas que en su favor se impulsan desde el Ayuntamiento. A la hora de ponerle números a ese nuevo presupuesto el punto de partida son los 303.565.200 euros del presupuesto municipal aprobado para este 2025 y que son, al tiempo, pilar de esos 413.799.458 euros del denominado presupuesto consolidado donde a las cuentas del Ayuntamiento se suman las de los organismos autónomos y las empresas municipales. Pero la clave está en cuadrarlo todo para que las subidas estén dentro de los límites que impone la regla de gasto. El tope de subida fijado a las entidades locales para el ejercicio del 2026 es del 2,8%.
Ajustes presupuestarios por 18,6 millones al Pleno
Los impuestos no suben
Antes de concretar las partidas de gasto toca consolidar las de ingresos. Y en ese sentido, la propuesta fiscal que hoy se aprobará en la Junta de Gobierno pone negro sobre blanco el compromiso del gobierno local de no aumentar la presión fiscal municipal a los gijoneses. ¿La norma general? Congelación para el 2026. No se toca ninguno de los impuestos municipales –sobre Bienes Inmuebles (IBI), Actividades Económicas (IAE), Vehículos de Tracción Mecánica (viñeta), Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (plusvalía) y Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO)–; los cambios en las tasas se limitan a ajustes menores en el servicio de grúa y en lo que tiene que ver con precios públicos las actualizaciones se concentran en el Jardín Botánico y el Patronato Deportivo por incorporación de nuevas tarifas. También quedan como están los precios de los servicios que ofrecen Emulsa, Emtusa y la Empresa Municipal de Aguas, que sí incluye un ajuste en su ordenanza de cara al paso paulatino al sistema de telelectura lo que conlleva la sustitución de los actuales contadores.

Ajustes presupuestarios por 18,6 millones al Pleno
A la hora de fijar los gastos, ese tope de subida que marca la ley no es la única condición a tener en cuenta. Con los últimos presupuestos en la mano queda claro que también hay que tener en cuenta que una cuarta parte del presupuesto se va a pagar nóminas y que si a los gastos de personal se suman el resto de las operaciones corrientes el porcentaje de gasto comprometido ya de partida se eleva al 80% del total.
Flecos de fondos europeos
La concejalía de Hacienda también debe tener en cuenta que toca cumplir lo comprometido en la concertación con los agentes sociales en materia de acción económica y de empleo y que en 2026 aún necesitarán dinero proyectos vinculados a esos fondos europeos que trajo la pandemia y que están en su tramo final: desde las rehabilitaciones en barrios degradados a las obras en colegios como Los Campos y Castiello. Aunque en materia educativa también hay que mirar al colegio Rey Pelayo o a la escuela infantil del Llano.
En abril se espera que arranquen las obras de Tabacalera tras su reciente licitación por 22,8 millones, de los que 3,5 se corresponden con el presupuesto de 2026. Y aunque a principios de año, si todo sale bien, ya se podrá pasear por los terrenos de Naval Gijón tras su adecuación inicial como paseo y estará concluida la urbanización de la primera fase de la Pecuaria, ambos proyectos emblemáticos para la ciudad seguirán necesitando dinero.
Sin olvidar los compromisos de que los consejos de distrito dispongan de dos millones y haya otro para actuaciones en la zona rural; que la futura playa verde sea adecuada de forma provisional y derribado el Soccer World; que se amplíe la red de carriles bici y las opciones de aparcamiento disuasorio, que se impulsen acciones de renaturalización urbana y se incrementen los programas de atención social, o que Emtusa siga con su renovación de autobuses y Emulsa impulse las medidas de su plan de residuos cero.
Ajustes presupuestarios por 18,6 millones al Pleno
La «vuelta al cole» municipal arranca con tareas en la clase de Hacienda. Y no solo porque hoy pase por Junta de Gobierno y comisión extraordinaria de Hacienda el proyecto de modificación de las ordenanzas fiscales para 2026. El presupuesto municipal, en este caso el de 2025, tendrá un protagonismo especial en la sesión plenaria de este miércoles con la votación de siete expedientes de modificación que, en total, suman cerca de 18,6 millones. El ajuste más importante va en el expediente 9 de modificación de créditos del Ayuntamiento donde se sacan 12,6 millones del remanente municipal de tesorería para dedicarlos a la amortización anticipada de deuda. Por ley, el Ayuntamiento debe amortizar 21,6 millones y para conseguirlo tirará también de otros remanentes. Y por eso las modificaciones de 412.800 euros en la Fundación de Cultura, 4 millones en la de Servicios Sociales y 338.700 euros en el Patronato, que también van a Pleno dentro de ese gran paquete de ajustes.
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