Los supermercados y el Gobierno central serán los principales responsables de la puesta en marcha del complejo Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de envases. El objetivo del nuevo modelo, que debía entrar en vigor en 2026 pero que se retrasará como mínimo hasta 2027, es mejorar los datos de recogida de envases de plástico (botellas y latas). Sin embargo, el SDDR, en España, no incluirá el vidrio, a diferencia de lo que sí se hace en otros países de Europa como Austria.
«El reglamento europeo marca un mínimo del 10% de recuperación de vidrio y actualmente estamos en torno al 30%; son unos datos muy positivos», destaca Josep Maria Bonmatí, responsable de la asociación SDDR para España. «La recuperación de vidrio se explica básicamente por el sector de la restauración y la hostelería», dice Bonmatí. «Debemos fijarnos y aprender de los bares, restaurantes y hoteles«, subraya.
El reglamento europeo marca un mínimo del 10% de recuperación de vidrio: España está al 30% gracias a bares, restaurantes y hoteles
Estos establecimientos son los únicos que no han abandonado esta práctica que hace décadas era habitual. «Nosotros hace años que trabajamos de la mano de las empresas de bebidas para llevar a cabo lo que ya hacíamos cuando éramos niños: ir a comprar y devolver las botellas utilizadas; cargar y descargar», detalla Daniel Brasé, vicepresidente sectorial de turismo de la patronal Pimec.
«En los restaurantes y hoteles, todo el mundo trabaja con vidrio, las latas y botellas de plástico son minoritarias», afirma. «Cada verano, los ayuntamientos incentivan la recogida de residuos en una especie de competición para ver quién hace una mejor recogida selectiva», añade.
Un gran almacén
«Esta práctica te obliga a tener un almacén considerable, de hecho algunos restaurantes sirven agua con ósmosis (fabricada in situ) para no tener tanta carga de botellas de vidrio», comenta Brasé. Una de las claves para poder desarrollar el SDDR será contar con espacios complementarios de almacenamiento. «Los establecimientos grandes podrán adaptarse, pero los pequeños lo tendrán difícil», advierte.
La experiencia demuestra que los cambios de modelo suelen empezar en las tiendas y restaurantes antes de extenderse a toda la ciudadanía
Las patronales y las asociaciones de consumidores coinciden en que la clave del éxito será el equilibrio entre la logística y la comodidad para el cliente. El modelo prevé que el consumidor pague un pequeño depósito adicional por cada envase, que recuperará al devolverlo en el punto de venta. Para los supermercados, esto implica rediseñar espacios de recogida y gestionar grandes volúmenes de envases.
La experiencia demuestra que los cambios de modelo suelen empezar en las tiendas y restaurantes antes de extenderse a toda la ciudadanía, destacan desde Pimec Turisme. Ocurrió, por ejemplo, con el sistema de recogida puerta a puerta en algunos municipios, que implantaron primero el modelo en comercios y restaurantes. Sobre el caso del puerta a puerta en concreto, Brasé señala que no se está aplicando bien porque los restaurantes y bares necesitan que la basura se recoja cada día.
La implantación del SDDR en España llega con retraso respecto a otros países europeos, pero fuentes de la negociación entre Gobierno y supermercados señalan que este tiempo puede servir para diseñar un sistema más ajustado a la realidad comercial y social.
La incógnita es si el consumidor asumirá con naturalidad el hábito de devolver botellas y latas o si estos envases acabarán en la calle, donde serán recogidos por personas sin recursos que los devuelven para obtener una cantidad de dinero, como sucede en países como Alemania, Suecia y Países Bajos. Brasé recuerda que este sistema ya existía: «Siempre había funcionado bien, incluso había unas máquinas en las que metías las botellas para recuperar el depósito; no sé por qué lo eliminaron».
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