¿Qué recuerdos tiene de su etapa en el Málaga?
El Málaga es mi vida. Después de los 13 años que pasé allí, no solo a nivel futbolístico sino también en lo personal, la ciudad y el club serán siempre parte de mi corazón. Es un sitio que recuerdo con amor, cariño y aprecio; nunca voy a olvidar las dos etapas que viví como jugador malagueño. Los recuerdos que tengo son inmejorables porque, imagínese, me enrolé en el equipo en el mercado de invierno y ese mismo año ascendimos a Segunda, logrando subir a Primera División al siguiente curso. Fue una experiencia increíble.
¿Era el Málaga lo que necesitaba su carrera deportiva en ese momento determinado?
Sí. Cuando llegué me hospedé en un hotel en el centro de la ciudad y cuando vi el mar, la playa de la Malagueta, tuve una sensación diferente. No me pregunte la razón, pero así sucedió. Viví unos años maravillosos. Me sentí parte importante del crecimiento de un club que pasó de jugar en Segunda B a la élite, cosechando éxitos y sintiéndome importante. Además, éramos una familia en el vestuario.
El Málaga llegó a disputar la Champions, pero antes de eso el grupo al que usted perteneció jugó también la Copa de la UEFA, ¿cómo fue aquella experiencia?
Usted está hablando de la UEFA, pero lo más de lo más para ese grupo fue la unión que conformamos. El club fue vendiendo jugadores como Rufete, Catanha, De los Santos… Gente importante para nosotros, aunque luego llegaron otros también muy buenos como Darío Silva. En definitiva, si se iba algún futbolista, llegaba otro que también aportaba. Aun así, lo increíble era que el jugador que venía lo hacía para sumarse a la familia, porque éramos una familia. Nosotros nos hacíamos llamar La Banda; nos daba igual ir a jugar contra el Leeds United en la Copa de la UEFA que ir a Vitoria a medirnos contra el Alavés. Sabíamos lo que queríamos; dábamos el cien por cien con nuestras virtudes y con nuestros esfuerzos.
Además de como futbolista, usted trabajó junto a Fernando Sanz en la dirección deportiva del club malagueño, ¿cómo vivió esa experiencia y cómo surgió?
Fernando Sanz es mi amigo, uno de los mejores que tengo. Lo conozco desde los 15 años, porque era el capitán del Madrid cuando llegué a la cantera blanca. Tenemos una relación increíble. Él me llamó para iniciar mi segunda etapa en el Málaga y el primer año no fue bueno, aunque el segundo ascendimos y fue cuando me retiré. Pasé a los despachos porque era mi ilusión; no quería entrenar, no me gusta, y ya había hablado con Fernando de que me llamaba la atención la idea de ser director deportivo, adjunto, o lo que sea. Compartí con él dos años hasta que vino Al Thani, el jeque. En ese momento, me di cuenta de que era hora de volver a casa.
¿Qué fue lo que le llevó a salir con la llegada de Al Thani?
La verdad es que el tiempo que estuve allí con ellos fue un poco caótico. Yo continúo a pesar de su llegada. Pasamos de firmar futbolistas por 300.000 ó 400.000 euros a hacer operaciones muy costosas; no estaba a gusto. Aunque la finalización de mi contrato era el 30 de junio, a mitad de temporada ya vinieron otros directores deportivos con otra manera de pensar.
¿Y cómo ve al Málaga ahora después de resurgir tras su descenso a Primera RFEF?
Ahora veo un proyecto que tiene que estar, como mínimo, en el fútbol profesional, en Segunda División. La afición y la ciudad merecen un equipo top. Además, debe tener aspiraciones y estar peleando arriba. Solo le diré que cuando ascendió de nuevo a Segunda celebré el gol contra el Nástic como si fuera la final de la Champions.
Pasando ahora a hablar de su única temporada en la UD Las Palmas, ¿cómo la resumiría?
Yo diría que en lo futbolístico no fue buena para todos. Teníamos un equipo realmente bueno con el Turu Flores, Orlando, Socorro, Paquito… Le puedo nombrar muchísimos jugadores porque también estaban Valerón, Manuel Pablo o Walter Pico. No fuimos regulares y no nos pudimos meter en la pelea por el ascenso. Sin embargo, para mí fue un año de aprendizaje; estuve muy bien en Las Palmas, me trataron genial y es un club al que le tengo mucho cariño.
¿Ya veía en Juan Carlos Valerón y Manuel Pablo los futbolistas que llegarían a ser?
Valerón es un mago. Desde el minuto cero ya veías que era diferente. En cuanto a Manuel Pablo, solo diré que es un jugador al que quiero en mi equipo siempre. Son dos personas extraordinarias, trabajadoras y humildes.
¿Qué faltó en esa campaña para que le fuera mejor a la UD?
Éramos un equipo muy divertido cuando teníamos el día, pero la Segunda División no va de eso.
En otras entrevistas usted ha comentado que su etapa en el Real Madrid le pudo haber llegado a afectar de forma negativa en ciertos aspectos. ¿Considera que eso le pudo pasar en la Isla?
Yo me echo la culpa a mí mismo de no haber estado siempre al cien por cien y de no haberlo dado todo para revertir la situación. Al final, pasas por épocas y cuando jugué en Las Palmas no estaba en mi mejor momento. Donde sí di mi mejor versión siempre fue en Málaga, aunque en el Levante también. En Las Palmas no pasé mi mejor momento a nivel deportivo.
Las Palmas ha arrancado el curso de forma positiva, ¿cómo ve al equipo de Luis García para esta temporada?
Es un buen augurio que la UD haya empezado de esta forma, pero la Segunda División es muy complicada. Hay 14, 15 ó 16 equipos que parten con la premisa de ascender. No es nada sencillo.
Con el partido de este fin de semana es obligado preguntarle: ¿cree que el Málaga y Las Palmas tienen opciones de ascender al final de esta temporada?
Claro que sí. Son dos clubes históricos que necesitan ascender. Mire los fichajes que ha hecho Las Palmas; el Málaga quizás no tanto porque tiene un tope salarial más bajo, pero posee una gran cantera que da frutos. Son buenos equipos.
El grancanario Yeremy Pino deja España para jugar con el Crystal Palace de la Premier League. Usted estuvo a prueba en el Newcastle a finales de los 90, ¿cómo cree que le puede ir en el fútbol británico si sale del Villarreal?
Yo fui a probar con el Newcastle en el año 96 y antes los jugadores españoles no íbamos a Inglaterra, como ahora. No obstante, el fútbol ha evolucionado mucho y ya no se juega allí como antiguamente. Estoy seguro de que Yeremy Pino lo hará muy bien en la Premier; se trata de un futbolista que tiene calidad, es habilidoso y rápido. Seguro que no tendrá problemas