El mercado inmobiliario sigue ganando ritmo en España. En junio se inscribieron en los registros de la propiedad un total de 194.105 fincas, lo que supone un aumento del 9,8% respecto al mismo mes del año anterior, según los datos provisionales publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Pero el dato más llamativo lo protagonizan las compraventas de viviendas, que crecieron un 17,9% interanual, confirmando el buen momento del sector residencial.
En total, se registraron 112.346 compraventas de fincas en junio, lo que representa un repunte del 17% frente a junio de 2024. Dentro de este volumen, las fincas urbanas —que concentran el grueso del mercado— supusieron el 87,8% del total, mientras que las rústicas se quedaron en el 12,2%. Las transmisiones de fincas urbanas aumentaron un 18,1% anual, y dentro de ellas, las de viviendas subieron un 17,9%.
Las viviendas nuevas, al alza
El repunte de las operaciones se explica en parte por el fuerte empuje de la obra nueva, que registró un incremento del 25,3% en junio respecto al año anterior. En total, se vendieron 12.570 viviendas nuevas, que representaron el 21,3% de todas las compraventas. Por su parte, las viviendas usadas, que siguen siendo mayoría (78,7%), también crecieron de forma notable, un 16% interanual.
Otro dato relevante: el 92,7% de las viviendas transmitidas eran libres, mientras que las protegidas apenas alcanzaron el 7,3%. Aun así, ambas categorías crecieron con fuerza: un 18% en las libres y un 16,3% en las protegidas.
El norte de España gana protagonismo
Las diferencias entre comunidades autónomas también dibujan un mapa desigual. Algunas comunidades del norte peninsular, como Cantabria (41,7%), Aragón (37,7%) y Castilla y León (35,2%), lideran los incrementos anuales en número de viviendas vendidas. Un fenómeno que no es aislado, sino que responde a un cambio estructural en el mapa inmobiliario español que se viene consolidando desde la pandemia.
Tal y como explicaba hace unas semanas EL PERIÓDICO, lo que se ha bautizado como la ‘España fresca’, es decir, regiones bañadas por el Cantábrico y el Atlántico, como Galicia, Asturias, Navarra, País Vasco y Cantabria— ha experimentado una creciente demanda de vivienda tanto para compra como para alquiler. El motivo está en el clima templado, el auge del turismo verde y activo y unos precios aún razonables en comparación con grandes núcleos como Madrid o Barcelona.
Aunque estas cifras reflejan una clara revalorización, la mayoría de estas comunidades siguen siendo relativamente asequibles. Comprar un piso medio de 70 metros cuadrados puede costar en torno a 96.000 euros en Galicia o 109.000 en Asturias, muy por debajo de los más de 259.000 euros de Baleares o los precios madrileños y catalanes.
Así, se percibe que la escalada de precios en las grandes capitales está desplazando la demanda hacia regiones más asequibles. Además, el crecimiento del gasto turístico en zonas menos cálidas también ha favorecido el dinamismo inmobiliario en municipios del norte. Durante los primeros meses de 2025, comunidades como Asturias (24,2%), Galicia (23,3%) y País Vasco (24%) ya mostraban incrementos por encima de la media nacional en número de compraventas, una tendencia que se confirma ahora con los datos de junio.
Caídas puntuales y enfriamiento mensual
Pese al buen tono general, también hay excepciones. Illes Balears (1,2%), Navarra (1,5%) y Madrid (3,7%) registraron los menores aumentos en compraventas de viviendas durante junio. Y aunque la comparación interanual es positiva, los datos muestran una cierta desaceleración respecto a mayo, con una caída mensual del 5,3% en las compraventas y del 5,8% en el total de transmisiones de fincas.
Con todo, el acumulado de 2025 confirma que el mercado sigue en buena forma. Las compraventas de viviendas suman un 19,7% más que en el primer semestre de 2024, con crecimientos aún más marcados en la obra nueva impulsados por la moderación de los tipos de interés y cierta recuperación del poder adquisitivo.