Felipe Hernández, dueño del negocio Tejidos Hernández, ha muerto este sábado en Molina de Segura, en la Región de Murcia, a manos, presuntamente, de su propio hijo, que ya ha sido detenido, informan fuentes policiales.
Los hechos tenían lugar minutos antes de las once de la mañana, en la calle Mayor de la citada localidad de la Vega Media. La vía donde Hernández tenía su negocio «de toda la vida», según él mismo comentaba.
Según indicaron fuentes cercanas al caso, el varón mantenía una pelea con su hijo cuando, en un momento dado, cayó al suelo, según se investiga tras un golpe de su oponente.
Le rompió el cráneo
Numerosas llamadas alertaron a Emergencias. Al lugar se movilizó una ambulancia, con sanitarios, aunque nada pudieron hacer por reanimar al afectado: estaba muerto.
También acudieron agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional, cuerpo competente para hacerse cargo del caso.
El sospechoso, de origen español, se encontraba en el lugar de los hechos cuando llegaron los agentes, y fue arrestado ahí mismo.
Fuentes cercanas al caso indicaron que Felipe Hernández se rompió el cráneo al caer al suelo.
A la espera de la autopsia
Los restos son ahora trasladados al Instituto de Medicina Legal de Murcia, para que sea la autopsia la que confirme si el fallecimiento de esta persona fue natural, producto de un accidente o de una agresión.
El sexagenario, según apuntaron las mismas fuentes, también padecía del corazón. De ahí que, con la investigación recién iniciada, no se pueda descartar que sufriese una indisposición (como un infarto) que fuese la causa de que cayese al suelo y se fiese el golpe que resultó letal.
«Ámbito familiar»
«La Policía Nacional investiga las causas dentro del ámbito familiar. El suceso no responde a motivaciones políticas, ideológicas o de otra naturaleza», dejaron claro desde la Delegación del Gobierno en Murcia, antes incluso de que la Policía Nacional confirmase el arresto del hijo.
Desde el departamento que dirige Mariola Guevara se apresuraron a lanzar este mensaje para subrayar que el suceso no tiene nada que ver con los altercados de corte racista que han acontecido en la localidad de Torre Pacheco, a raíz de la agresión de un joven a un jubilado. La Delegación se adelanta así para frenar posibles bulos xenófobos que pretendiesen vincular la muerte de Felipe Hernández a migrantes: no fue un asalto en su negocio ni fueron personas de origen extranjero las responsables.
El sospechoso es el presunto autor de un homicidio encuadrado en el marco de la violencia doméstica. Según las primeras indagaciones, podría tratarse de un homicidio imprudente: el acusado en ningún momento quiso acabar con la vida de su padre, habría manifestado.
Lo sucedido generó gran impresión en el municipio, dado que tuvo lugar en pleno centro de la ciudad y en un momento en el que muchas personas iban y venían del mercado, explican vecinos.
Hernández era muy activo en redes, donde se le conocía por ‘azotar’ a diferentes políticos del municipio, de todos los partidos.