El presidente interino sirio, Ahmed al Sharaa, ha asegurado en un discurso durante la madrugada de este jueves que «proteger a la minoría drusa será una prioridad de su Gobierno». Su declaración ha llegado pocas horas después de la firma de un alto el fuego entre Damasco y las milicias drusas, tras cuatro días de combates, violencia sectaria y cerca de 300 muertos en la ciudad de Sweida, la capital de la minoría drusa en Siria.
De los fallecidos, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), cerca de dos decenas son civiles, atacados sobre todo por soldados y milicianos leales al Gobierno de Al Sharaa, que ascendió al poder tras la derrota de Bashar al Asad el pasado diciembre y aún no ha sido capaz de controlar, jerarquizar y apaciguar las decenas de milicias exrebeldes que ahora conforman el nuevo Ejército regular sirio.
«No estamos entre los que le temen a la guerra. Hemos pasado nuestras vidas enfrentándonos a este tipo de retos, y defendiendo a nuestros conciudadanos. Pero ahora mismo ponemos los intereses de los sirios ante el caos y la destrucción. Con esto, los sirios estamos preparados para la guerra en caso de que nuestra dignidad sea amenazada”, ha dicho al Sharaa, en referencia a los constantes ataques y bombardeos de Israel en los últimos dos días.
Despliegue de tropas sirias en la gobernación de Sueida / Stringer / Xinhua News / ContactoPhoto
Netanyahu, acorralado judicialmente
El miércoles, Tel Aviv incluso llegó a bombardear el cuartel general del Ministerio de Defensa sirio en Damasco, y las afueras del palacio presidencial del propio Al Sharaa. El Gobierno del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu –en una huida hacia adelante constante por sus juicios de corrupción- asegura querer proteger a la minoría drusa, parte de cuya población vive también en el Líbano e Israel.
Nunca antes, sin embargo, el Estado hebreo atacó de esta forma a la capital siria, ni tan solo durante los 13 años de guerra civil y los ataques, matanzas y bombardeos del régimen sirio durante los años de Asad en el poder.
Desde la caída de Asad, así, los bombardeos de Israel contra Siria han sido constantes, y filtraciones a la prensa aseguran que Netanyahu ha intentado en varias ocasiones convencer al presidente estadounidense, Donald Trump, de mantener a la nueva Siria como un país debilitado y descentralizado a la fuerza, a base de ataques, bombardeos y desestabilización.
Conflicto parado
«Quiero dirigirme a la comunidad drusa. Rechazamos cualquier intento de entregaros a las manos de cualquier grupo externo”, ha dicho en su discurso de la madrugada de este jueves al Sharaa.
Las palabras del presidente interino sirio llegaron pocas horas después del anuncio de alto el fuego en Sweida anunciado por su propio Gobierno durante la tarde de este miércoles. Según este acuerdo, conseguido con varias de las milicias drusas -no con la del sheij Hikmat al Hajri, directamente apoyado por Israel-, los soldados de Damasco se han retirado de la región del sur sirio, que pasará a ser controlada tanto por estas mismas milicias drusas como por cuerpos policiales del Gobierno central sirio.
El acuerdo, según el propio Al Sharaa, fue conseguido gracias a la mediación de Estados Unidos, Turquía, y varios países árabes. «Hemos contactado con todas las partes implicadas en los enfrentamientos en Siria. Hemos acordado medidas específicas que pondrán fin a esta preocupante y aterradora situación», ha afirmado durante la madrugada del jueves el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio. Horas antes, Rubio reclamó contención a Israel en sus ataques contra la capital siria, y pidió a Tel Aviv que «se tome un tiempo y respire».
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