Viejas, pero eternas glorias

Uno de los problemas endémicos de la política española no es otro sino el hecho de que sus protagonistas no se retiren jamás. Constantemente vemos a Felipe, Aznar, Zapatero o Rajoy interviniendo en programas, manifestaciones, incidiendo, corrigiendo a alguien, criticando a todos… En lugar, en fin, de disfrutar de un plácido descanso, no dejar descansar a los demás.

Fuente