Munuera Montero procuró estar siempre cerca de la jugada, consiguiendo que no le confundieran con faltas simuladas en un encuentro intenso y con mucho contacto físico.
Con buen criterio sancionador, supo cortar a tiempo en especial en la primera mitad las duras entradas de los futbolistas locales amonestando merecidamente a Azpilicueta, Rodrigo de Paul, Reinildo, Frenkie de Jong, Nahuel Molina, Balde, Gerard y también a Julián Álvarez por sujetar a Lamine, aunque personalmente creo que esta amonestación es excesiva.
En este partido Munuera Montero, teniendo el control del mismo siempre, optó por sancionar absolutamente todo en detrimento de la fluidez en el juego, la no aplicar la ventaja prácticamente en ninguna ocasión. Castigó en 11 ocasiones al Atlético de Madrid por 22 al FC Barcelona, siendo benevolente con algunas protestas aireadas de los futbolistas.
El VAR de Martínez Munuera invitó en el minuto cinco, con buen criterio, al árbitro a revisar la entrada de Azpilicueta sobre Raphinha y sin jugada conflictivas pasó desapercibido ayer en el metropolitano.
Ayer vimos un partido muy difícil de arbitrar en el que Munuera Montero, adaptándose perfectamente al mismo, y sin tener jugadas comprometidas en las áreas lo supo llevar a buen término y demostrando tener personalidad, realizó un arbitraje solvente.