Alberola Rojas, estando bien situado y con desplazamientos largos, en un encuentro muy disputado y emocionante, tuvo un criterio sancionador uniforme. Transmitió tranquilidad a los futbolistas y apenas recibió protestas, consiguiendo tener el control del choque en todo momento. Acertó en el minuto 46 al no señalar con penalti el forcejeo entre Vinicius y Kubo porque el jugador de la Real Sociedad, al sentir el contacto, se deja caer, avalando la decisión el VAR de Trujillo Suárez.
Amonestó correctamente a Aramburu por derribar a Vinicius, a Oyarzabal por protestar, a Camavinga por derribar a Kubo y a Olasagasti por una dura entrada a Vinicius, que personalmente considero que debió ser expulsado.
También entiendo que debería haber amonestado previamente, en el minuto 59, a Aramburu por otra fuerte entrada a por detrás a Vinicius derribándole. Alberola Rojas se encontró con un partido que aumentaba en dificultad a medida que transcurrían los minutos, pero bien ayudado por sus asistentes realizó un buen arbitraje.